Rapanui vuelve a sorprender en estas pascuas: desde huevos de chocolate hasta roscas rellenas de crema de pistacho

Rapanui ofrece para estas pascuas una selección de productos pensados para convertir cada detalle en un instante inolvidable, que llega a todo el país a través de su exclusivo servicio de e-commerce en rapanui.com.ar.

¿Las grandes novedades de este año? La caja con cinco conejitos de chocolate con leche rellenos de dulce de leche y la rosca rellena con una irresistible crema de pistacho. Además, su colección clásica incluye opciones para todos los gustos, como los huevos Marroc, Nuicciola, Italianos con almendras, Animal Print, Chocolate Amargo, Pistacho, Sal y Caramelo, Sin Azúcar, y los tradicionales Conejos Panzón y Orejón.

"Para mí, el chocolate es más que un placer: es emoción, recuerdo y celebración. En Rapanui buscamos capturar esa magia y transformar lo tradicional en una experiencia única. Esta Pascua, quiero que cada bocado sea una sorpresa que conecte generaciones y despierte sonrisas", expresa Leticia Fenoglio, CEO y Cofundadora de Rapanui & Franuí.

Este año, además de sus tradicionales huevos, Rapanui trae una selección especial de roscas, desde las clásicas rellenas de crema de Nuicciola o crema de frambuesas hasta su gran novedad: la rosca de Pascuas rellena con crema de pistacho.

Todos los productos están disponibles en sucursales y en rapanui.com.ar, con envíos a todo el país.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.