Debate: ¿sirven los services oficiales?

Un tema que tiene su historia. Siempre se habló del déficit de los services en los concesionarios oficiales, de la sensación que los consumidores tienen respecto a que no cumplen con lo solicitado, mucho menos cuando el auto está en garantía y los gastos corren por cuenta de ellos.
¿Será tan así?
Como en otras cuestiones, no es apropiado absolutizar, metiendo a todos en la misma bolsa, pero sin dudas, hay un sentimiento de rechazo hacia los mantenimientos oficiales.
Además el flamante propietario es cautivo, mientras dure la garantía, ya que si no cumple con las visitas previstas al concesionario, perderá la garantía, algo lógico por otra parte.
Acá aparecen dos cuestiones: Si se realizan todas las tareas solicitadas por el propietario y por otro lado el costo que debe afrontarse para retirar el auto.
Mi sensación es que –podemos discutir cuáles son las causas- no siempre se le presta la debida atención ni dedicación a cada auto que ingresa, y muchos vuelven a sus propietarios con tareas pendientes.
Queremos conocer cual es la experiencia de los infonautas con este tema, y por eso te pedimos que nos comentes cómo te fue con los services oficiales.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.