Gabriel Reusa va por la revancha (“esta vez - dice - sí prenderá el slow food”)

El Slow food (comida lenta) es un movimiento internacional y promueve la difusión de una nueva filosofía que combina placer y conocimiento. En Córdoba, su principal promotor es el dueño de Goulú. Intentó imponerlo hace casi 10 años pero no tuvo éxito. Ahora dice que es el momento de volver a la carga.

El dueño de Goulú está entusiasmado y relanzará el movimiento nacido en Italia que se contrapone a la estandarización del gusto en la gastronomía.

“Creo que las condiciones están dadas y que el público cordobés está mucho más maduro para disfrutar de la verdadera comida”, dice.
Hoy en día el movimiento internacional slow food está presente en más de 50 países y cuenta con más de 83.000 socios.