Giorgio Petrone y Julieta Jankunas, caras de Hastom

(Por Soledad Huespe) Una nueva apuesta comercial en Córdoba busca pisar fuerte. Se trata de Hastom, una nueva marca de zapatillas urbanas que eligió a dos influencers locales como embajadores: Giorgio Petrone y la leona Julieta Jankunas. El diseño de la campaña y la creatividad, a cargo de Arruabarrena Brand Lab.

Una nueva marca nace en Córdoba, una propuesta que apuesta fuerte y que busca acompañar los pasos de los adolescentes. Se trata de Hastom, creación de dos emprendedores locales: uno proveniente del mundo de las droguerías y otro de la fabricación de calzados.

Hastom salió a la calle esta semana con anuncios en vía pública protagonizados por la deportista Julieta Jankunas y el influencer Giorgio Petrone como embajadores de la marca, bajo el diseño y la creatividad de la agencia Arruabarrena Brand Lab.

“Sentíamos que hacía falta una marca de calzados pensada para jóvenes que proponga un producto de buena calidad y a un costo razonable. Sabemos que será un gran desafío pero estamos listos para eso, será un paso a paso y un trabajo constante”, explica Marcelo, uno de sus dueños.

La comercialización, en una primera instancia, será a través de las plataformas digitales (Mercado Libre y la propia web de la marca). De esa forma buscará su lugar en el mercado para dar a conocer su línea de productos.

“Al mismo tiempo, la marca tiene planificada varias acciones con fines solidarios y que le aporten valor a la sociedad. Hastom no es solo una marca, sino también es un compromiso con aportar un granito de arena”, rematan desde Arruabarrena Brand Lab.

En silencio, Flybondi deja de volar: sólo tiene 6 frecuencias programadas (con demoras y vuelos cerrados)

Este sábado 30 de mayo, quien revise el tablero de partidas y arribos de Aeroparque se encuentra con un panorama que llama la atención: los logos amarillos de la low cost prácticamente desaparecieron de las pantallas. Sin comunicado oficial, sin explicaciones públicas, la aerolínea opera hoy con una cantidad mínima de frecuencias, con demoras de hasta siete horas y al menos una cancelación confirmada.