El Gobierno de Obama anunció el proyecto para los primeros límites nacionales de dióxido de carbono en el país más rico del mundo e intentará reducir esos gases en un 30% en 2030 respecto al nivel de 2005.
La Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés) espera aprobar las nuevas reglas en junio de 2015 para dar ejemplo a China y otros países que se resisten a aprobar límites en la negociación de un nuevo tratado contra el calentamiento global.
“Las nuevas regulaciones anunciadas por EPA añaden un inmenso costo y cargas reglamentarias a los creadores de empleo en Estados Unidos. Tendrán un profundo efecto en la economía, las empresas y las familias”, advirtió Tom Donohue, CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
En cambio, otro grupo de 128 empresas nucleadas en Climate Declaration, con gigantes como Nike, Unilever, Apple e Intel, apoyó la medida.
Si se cumple el objetivo, las plantas no lanzarán a la atmósfera otros 430 millones de toneladas de dióxido de carbono de aquí al final de la próxima década.
Las empresas estadounidenses se dividen por la política energías renovables de Obama
(Por Guillermo López - @guielopez) El presidente de Estados Unidos anunció que obligará a las empresas a reducir un 30% los gases causantes del cambio climático antes de 2030 y la división entre los empresarios que apoyan la medida y los que aseguran que provocará el cierre de empresas ( y causante de desempleo) no tardó en llegar. Más sobre el proyecto, en nota completa.