A 229 días del recambio presidencial, la devaluación oficial se torna inevitable: ¿qué nivel del dólar calma esta corrida?

(Por Iñigo Biain) El dólar soja ya estaba a $ 300 y es poco. $ 350 parecía un buen punto de encuentro con los mercados el viernes. Hoy quizás hace falta un tipo de cambio a 400.

Madura, madura, madura el knock out. La ilusión de Sergio Massa de construir un puente hasta agosto se desintegró con la corrida de esta semana. La devaluación es inevitable, aunque la siguiente pregunta es cuál es el tipo de cambio que patea la pelota hasta diciembre.

La invitación a los exportadores a liquidar a $ 300 no funcionó como el dólar soja I y II. Quizás la semana pasada a $ 350 era un incentivo. Hoy muchos imaginan un dólar comercial (oficial) a $ 400 como “ancla” para frenar la corrida.

Devaluar sin otras medidas no haría sino agravar las cosas, pero no devaluar nada ya es imposible.

En menos de una semana van a empezar a faltar cada vez más productos si no hay un ajuste del tipo de cambio. Sería poner morfina a un cuerpo doliente: no soluciona el tema de fondo, pero hace menos doloroso el trance.

Muchas cosas cambiaron con la tecnología: una corrida bancaria ya no se ve en la calle, sino que se siente en los sistemas informáticos. Para comprar dólares (CCL o cripto dólares) no hace falta ir a ninguna cueva sino ingresar a alguna aplicación.

Como un boxeador al borde del knock out, el gobierno tira alguna mano perdida: más controles de cambio, involucrar a AFIP y antilavado para contener lo incontenible.

La devaluación es cuestión de horas. No va a cambiar nada de fondo, pero puede ser el minuto en el rincón que el gobierno está necesitando para salir al siguiente round. O tirar la toalla.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.