El fenómeno del corredor de la E53 (que une Córdoba Capital con las Sierras Chicas) viene creciendo ininterrumpidamente hace más de una década, muchos proyectos inmobiliarios acapararon la atención de quienes estaban buscando más verde y se produjo el derrame de la capital hacia esa zona, pero hoy también goza de nuevos vecinos de otras provincias que tienen allí sus casas de campo.
Y precisamente allí surgieron negocios de todo tipo para responder a las nuevas demandas y entre ellos se destaca Akasa, que está instalado en un local que llama la atención desde la ruta y que ofrece interiorismo y arte, justamente para los nuevos habitantes de la zona y por supuesto también para los históricos.
Pero Yaco Marino está dedicada al interiorismo propiamente dicho desde hace 8 años, y Akasa, espacio cultural ya cuenta con 12 años de experiencia. También se dedica a diseñar propiedades y a la ejecución de las obras comerciales. Junto a Natalia Albanese, aspiran a que el arte sea para muchos y apuestan a artistas emergentes y consagrados.
En diálogo con la arquitecta sobre el presente del interiorismo y la importancia que le damos hoy al mismo, Marino sostiene: “Las redes sociales nos acercaron a conocer nuevos ambientes, nuevas formas, nuevas estéticas en el vivir y creo que cada día somos más conscientes de lo importante que es el entorno en todo aspecto, desde la espacialidad, la distribución, la iluminación, todo hace a la vida cotidiana y es en definitiva el lugar donde más tiempo pasamos, es importante estar a gusto ahí”.
Aunque aclara: “Hoy hay demasiada información, muchas veces los clientes consumen ideas de Pinterest u otras plataformas que son difíciles de adaptar a su espacio, entonces hay que hacer una interpretación de esa imagen que les gusta y a raíz de eso captar el estilo que quieren”.
El diseño de un proyecto es único y particular, cada cliente acude al estudio a buscar algo personalizado, a veces trabaja sobre una obra en donde desarrolla todo el interiorismo de la misma o bien, hay clientes, que sólo buscan su servicio para una renovación de un sector puntual, y es allí cuando comienza un proceso largo que tiene diferentes pasos.
Sobre ese proceso nos cuenta Marino: “En principio se hace la parte del diseño puro, se capta la idea del cliente, se baja una línea conceptual, un estilo y se empieza a dibujar en 3D. Eso generalmente demora entre 30 o 40 días, una vez que se presenta todo ese material (que va acompañado de planos técnicos), se pasa a la ejecución, que implica buscar los presupuestos y la mano de obra.”
“No es lo mismo ambientar que hacer una obra de renovación total de una casa. Desde cero, que a veces lleva 6 meses. Los proyectos sectorizados tardan 2 meses aproximadamente y lo que es decoración meramente implica 1 mes de trabajo, con eso ya podemos darle una refrescada al ambiente. Antes de empezar el trabajo, siempre trato de hacer una lectura del lugar, ver qué datos me aporta y desde ahí trabajar la espacialidad. Este trabajo requiere de una alta sensibilidad para interpretar lo que la gente quiere” agrega Marino.
Si bien hoy están entrando muchos objetos de afuera, en Akasa se apuesta a lo local. “Creo que hay muy buena mano de obra aquí, hay buena producción de materiales locales, estamos acostumbrados a cosas de calidad y bien hechas, tenemos muy buenos carpinteros, todo lo que es muebles a medida lo trabajo con gente de acá y algo con proveedores de Buenos Aires”.
Y al respecto de la apertura de las importaciones, señala; “Aunque hoy estemos frente a un paradigma de cambio con respecto a lo que era vender y comprar, personalmente trato de no entrar en ese mundo de la competencia porque internet es un océano de objetos, me enfoco en vender un servicio integral de asesoramiento, conocimiento y experiencia.”
La fusión con el arte
Akasa significa “el vacío que permite ser y manifestarse”, y surge como un proyecto personal en una casa en construcción, donde comienza a generar muestras de arte con gente conocida y de boca en boca, generando exposiciones y eventos de música. Luego se convirtió en un espacio cultural y hoy es interiorismo y galería de arte. De alguna manera el arte siempre estuvo presente en Akasa, es más que un negocio de decoración, es cultura.
Yaco Marino y Natalia Albanese se conocieron a través de gente en común hace un año en un evento cultural en el que coincidieron y desde hace 1 año trabajan juntas en el mismo espacio llevando la propuesta de artistas locales a quienes están en búsqueda de potenciar el interiorismo de sus espacios y adquirir obra de arte.
Trastienda ya tiene 4 años de existencia y fue migrando por zona sur, por Remax Social, también estuvo un tiempo en barrio General Paz y ahora en Akasa, siempre buscando esta ampliación de público y así lo afirma Natalia Albanese: “Deseamos que el arte no sea para unos pocos, queremos que el hecho de disfrutar de una obra artística sea para muchos, Yaco identificó esta oportunidad de darle a cada proyecto un sentido más personalizado y además, sumando artistas locales a los diseños, ayudamos a la economía local frente a tanta importación”.
Las profesionales hicieron match rápidamente, se juntaron a conversar y unieron sus negocios con el fin de potenciarlos, y hoy se apoyan y nutren mutuamente, Yaco está más enfocada en la parte obra, venta comercial y el estudio y Natalia muy dedicada al arte, honrando el trabajo artístico y la obra en sí. “Es grande el aporte de Trastienda a Akasa” asegura Marino.
Sobre el presente de Trastienda en Akasa, su creadora le cuenta, “Hoy estamos en una instancia más instalativa, tratando de derribar mitos que rondan en torno al arte en cuanto a lo inaccesible. Generando alianzas con diversas empresas como Casa PRO en el rubro Inmobiliario o la Escribanía Martos. Nosotras trabajamos con artistas emergentes, y al pensar los precios, lo hacemos en función del desarrollo de su carrera, son artistas reconocidos, premiados, que forman parte de colecciones y están dentro de un campo, cuando compras una obra acá estás invirtiendo en algo seguro, porque esa persona va a seguir produciendo, porque apuesta a su carrera, se forma, estudia, compra materiales buenos, hay procesos creativos y experimentales”.
En Trastienda, es posible encontrar trabajos de artistas cordobeses dedicados a la fotografía, la pintura, la abstracción, cerámica, hay obra de muchos artistas interesantes, obsesionadas con su metodología de trabajo, con recorrido internacional y premiados, que integran colecciones prestigiosas como lo son Julia Romano, Cecilia Cordi, Lourdes Miazzo, Cecilia Casenave, Belen Giustino y Mercedes Zamar.
Para quienes quieren comprar arte, las responsables del local, buscan ser amigables con los precios, en el caso de los artistas emergentes las obras no superan los USD 2.000 dólares, y hay obras de arte desde los USD 50 dólares, -hablamos en esa moneda porque es una costumbre del mercado de arte-además otorgan financiación porque entienden que invertir en obra es invertir en algo que dura para toda la vida.
Con respecto al mercado del arte, Natalia nos explica cómo se manejan este tipo de compras: “Una obra que compras acá te da la seguridad de que con el tiempo va a crecer su valor, uno está haciendo una inversión en este mercado del arte que es muy pequeño. Hay obras que uno compra en un momento, que forma parte de una colección, de lotes más grandes, y luego se puede realizar reventa, generalmente eso ocurre después de diez años de la compra de una obra, cuando muchas veces uno puede aburrirse de la obra, y entonces, lo que se suele hacer es hablar con el comprador, se puede cambiar o vender nuevamente”.
El impacto de la coyuntura en este tipo de negocios
Sin duda alguna la realidad también las afecta y sobre este punto, la arquitecta sostiene que “Estamos en un momento complicado, pero está bueno entender lo importante que es el bienestar dentro del ambiente de cada uno, estar a gusto con eso y el valor agregado de una propiedad con diseño y acabado final puede generar. El interiorismo le aporta eso y la gente no lo puede perder de vista”.
Sucede lo mismo con el arte, y al respecto, la galerista afirma: “El arte vive un momento híper desafiante y a mí me gusta pensar en nuestro territorio, yo lo elijo para vivir todos los días, elijo vivir en Córdoba y siento que me redobla la apuesta, que me hace pensar el doble, me hace buscar más artistas, más acciones, más alianzas, y seguir replanteando la manera de comunicar, hacer y poner en valor el arte de nuestro lugar”.
Los clientes de Akasa son los del corredor E53, hasta Jesús María y Ascochinga, pero en el verano también tienen mucho cliente nuevo de Buenos Aires que tiene su casa en La Granja, Agua de oro, entre otros. Si bien apuntan mucho a lo local, también realizan envíos a otras provincias.
En cuanto a los eventos, la invitación es abierta, generalmente participan el círculo del artista invitado, coleccionistas, clientes de Trastienda y Akasa y la comunidad con Río Ceballos. La próxima cita es el sábado 9 de mayo en EPA, Espacio de Prácticas Artísticas donde realizarán un evento de exposición colectiva, con entrada libre y gratuita para seguir promocionando el arte cordobés, que ya se consolidó a nivel nacional como un polo cultural de referencia.