“La tecnología está resaltando esa tensión que existe entre la capacidad de poner foco en algo, eso que llamamos concentración, y el uso de estas nuevas herramientas como algo necesario,” así sintetiza Gustavo Mallea, director académico de Institución Cervantes, uno de los principales desafíos cotidianos que ven en las aulas.
Desde el centro de estudios destacan que su fuerte sigue siendo brindar a sus estudiantes herramientas que les permitan la inserción laboral. Por eso, buscan adelantarse a las nuevas tendencias—fue esto lo que los llevó, por ejemplo, a lanzar la tecnicatura en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial.
Sin embargo, advierten que se trata de una espada de doble filo: esos mismos cambios tecnológicos están aumentando el déficit de atención de las nuevas generaciones. “Hoy el desafío en el aula es mantener esa atención,” comenta Mallea.
Se trata de una problemática que empieza a cobrar relevancia a nivel global. A fines de marzo, un jurado de Los Ángeles ordenó a Meta y YouTube indemnizar con US$6 millones a una joven de Estados Unidos, tras dictaminar que ambas compañías diseñaron deliberadamente productos adictivos que generaron dependencia en la usuaria. Con un marco similar, el gobierno de Australia prohibió en diciembre de 2025 el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Surfear la ola: Evalía, la IA como aliada en el aula
Conscientes de estos desafíos, desde Institución Cervantes consideran que el uso de estas nuevas herramientas no es opcional y que también tienen un potencial pedagógico a explotar. En esa línea, este año incorporaron en todas sus carreras Evalía, un aplicativo de inteligencia artificial desarrollado a medida junto a una consultora especializada.
La herramienta se integra al aula virtual y opera sobre el modelo híbrido que ya venía utilizando la institución. Así, permite a los alumnos tomar la grabación de cada encuentro y convertirla en un documento textual que pueden usar como material de apoyo. También es capaz de generar materiales autoevaluativos e incluso cuenta con un chatbot que le permite a los estudiantes evacuar dudas sobre esa misma clase.
“El sistema no recorre toda la base de datos de internet, sino sus respuestas se limitan exclusivamente al material de estudio de cada cátedra y las grabaciones de las clases,” aclara Maella.
Nuevo Departamento de Bienestar: la salud mental como diferencial
La misma lectura que hacen sobre los cambios que ven en nuevas generaciones en el aula los llevó a repensar también la contención que ofrecen por fuera de ella. Por eso, este año Cervantes relanzó su departamento de orientación estudiantil con un foco renovado bajo el nombre de “Bienestar Estudiantil”.
“La salud mental fue un gran disparador, aunque no es el único,” dice Maella. El departamento cuenta con el apoyo de una psicóloga y ofrece talleres de manejo de emociones y herramientas de contención para estudiantes que atraviesan dificultades —cognitivas, emocionales o de cualquier otro tipo. No brinda tratamiento psicológico pero sí apoyo.
Un modelo de negocios que acompaña: RID, las “franquicias” de Institución Cervantes
Apalancados en las nuevas tecnologías, Institución Cervantes también busca llegar cada vez a más personas. Magali Guzmán, representante legal, explica que la modalidad híbrida fue el primer paso en esa dirección y, ahora, están explorando el modelo de “franquicias”.
Aunque no se trata estrictamente de ese mismo esquema, la Red de Innovación y Desarrollo (RID) se asemeja bastante. El centro de formación superior permite a interesados operar una sucursal comercial de la institución desde cualquier punto del interior de la provincia — y el objetivo es expandirse al resto del país.
Los “franquiciados” se ocupan de la preventa, el asesoramiento y el acompañamiento al alumno; y delegan todo lo vinculado a lo académico a la sede de Santa Rosa y las clases virtuales. Para formar parte de la red se requiere un ingreso de US$ 20.000 y un canon mensual del 2%.
Más allá de esto, Guzmán destaca que una de las pilares fundamentales del modelo de negocio de Cervantes sigue siendo la alta fidelización de sus alumnos. Aunque sus carreras son cortas —de dos a tres años—, la apuesta es a la formación continua.
“Nuestro mensaje permanente es que el camino que empiezan con nosotros no debería terminar más", resume Maella. En esa línea, y como incentivo a quienes quieran empezar este recorrido, desde el 4 de mayo estarán abiertas las inscripciones para los ingresos de agosto, con la matrícula bonificada al 100% durante todo ese mes.