Bono patriótico
La necesidad de dólares del Gobierno nacional se siente hasta en los pequeños comercios. El dueño de una tienda de indumentaria nos contó que días atrás llegó a su negocio una troupe de inspectores de la Afip acusándolo de no declarar todas sus ventas. “Usted no dice la verdad respecto al efectivo que ingresa, nuestras estimaciones dicen que vende mucho más”, insistieron los sabuesos.
El contador del empresario le dijo que tenía sus papeles en regla pero los inspectores se mostraron infranqueables. “Mirá -le dijeron- hay dos opciones: o seguimos y te comés un juicio o comprás Cedin por la diferencia entre tus números y los nuestros (unos US$ 30.000 en el caso en cuestión) y acá no pasó nada”. La necesidad de divisas hace, como diría el Negro Álvarez, mostrar la hilacha.