Cazafugas quiere llegar a Córdoba (y ya tiene interesados).

Con casa matriz en Italia y 15 años de trayectoria en el país, Cazafugas desarrolló un modelo de franquicias para llegar al interior de la Argentina. “Córdoba fue el disparador de las franquicias por la cantidad de consultas que tuvimos vía web”, cuenta Juan Ignacio Argüello, director de la empresa que detecta fugas de agua y gas con un sistema no destructivo a base de resinas.
Así las cosas, de la mano de Mundo Franquicia desarrollaron un modelo de franquicia que supone una inversión de $ 95.000 (y una facturación anual estimada en los $ 240.000).
“Tenemos 10 interesados y cuatro son de Córdoba -dice Argüello-, y Zer Climatización está a punto de sumarse como franquiciado”. (Cómo funciona, costos y ventajas de este sistema en la “lupita” que te lleva a ver la nota completa).

La empresa comenzó sólo haciendo detecciones de fugas y luego, avanzando un paso más, empezó a hacer las reparaciones en casos de pérdida de agua, gas y calefacción.

¿Cómo funciona el sistema?
Mediante la utilización de equipos electrónicos de alta complejidad se detecta la ubicación precisa de la falla en las tuberías y se hace una planimetría para llegar al lugar exacto del daño y repararlo mediante la inyección de resinas que se adhieren a las paredes de las tuberías, sin roturas.

¿Los costos?
Las detecciones de gas oscilan entre los $ 500 a $ 750 y las reparaciones de calefacción entre $ 900 y $ 1.200.

¿Las ventajas?
Si un plomero o gasista te visita y no detecta la pérdida romperá todo hasta dar con ella. “Cazafugas cuenta con tecnología de detección sin tener que romper ni un azulejo”, dicen.

Además, la empresa está en negociaciones con Aguas Cordobesas para detectar las pérdidas que se producen bajo tierra, ya está haciendo detecciones de fugas de agua en Oncativo y está en tratativas para sumar este servicio en 5 coperativas más.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.