Córdoba ofrece más de un millón de plazas hoteleras al año (casi la mitad en Carlos Paz).

Aunque las inversiones hoteleras no han sido de lo más abundantes en la provincia de Córdoba en los últimos años, el stock anual de plazas ya supera el millón: 1.132.461 exactamente, distribuidas en 414.439 habitaciones.
Se considera una plaza a una cama simple (una doble suma dos) multiplicada por la cantidad de días al año en que el hotel abre sus puertas.
De total provincial, casi la mitad está en Villa Carlos Paz que puede albergar a más de 442.000 visitantes, sólo en lo que se refiere a establecimientos hoteleros y de acuerdo con los datos difundidos por el Indec en la Encuesta de Ocupación Hotelera correspondiente al mes de marzo.
El dato negativo es que lejos de aumentar, la capacidad para alojar turistas es cada vez menor: en 2008 había 17.430 plazas y 5.521 habitaciones más que hoy. En el caso de la ciudad de Córdoba, la disponibilidad casi no varió en los últimos dos años (248.434 plazas y 106.795 habitaciones, con una tasa de ocupación promedio del 40 %), aunque sí lo hizo y mucho en ciudades como Mina Clavero (35.000 plazas menos), y en menor medida Villa Carlos Paz (27.293 plazas menos). La excepción fue La Falda que incrementó en más de 51.000 la cantidad de plazas.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.