Elecciones en Río IV: ¿hacia un nuevo “tiempo radical”? (malas noticias para Luis Juez también)

Con el resultado de ayer, las dos principales ciudades de la provincia quedaron bajo administración del radicalismo, una situación que lleva a pensar en un interesante posicionamiento de la vieja UCR de cara a la renovación de legisladores de 2013 y -sobre todo- a las provinciales del 2015, para las que falta “un siglo”.
La reelección de Jure (aunque no debería leerse muchos más allá de la política local), inevitablemente lleva a pensar en el fortalecimiento del radicalismo y su camada de dirigentes jóvenes.  Trago amargo para el vecino y votante José Manuel de la Sota que se jugó con todo por el derrotado Minardi y “hociqueó” en su propio terruño por adopción.
Y aunque el juecismo integraba el frente de Jure, el triunfo del radical lo deja desposicionado como candidato a gobernador del 2015 porque -aunque haya frente entre el Partido Nuevo y la UCR- serán los “boinas blancas” quienes tendrán derecho a poner el número uno de la fórmula.
Pero todo esto es especulación.  En el medio Mestre en Córdoba, Jure en Río Cuarto, Avilés (“filo” juecista) en Carlos Paz y -sobre todo - De la Sota en la provincia entera deberán mostrar gestión en tiempos de -cómo decirlo-... vacas menos gordas.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.