Google regaló $ 120 millones en publicidad (por si alguien dudaba que venía a jugar en serio en Argentina)

Si viste la revista Viva del domingo quizás te llamó la atención la doble página inicial: allí, en las hojas 2 y 3 Google publicó un aviso donde te regalaba $ 200 para tu primera campaña en Adwords, el sistema de publicidad que ya es un gran jugador mundial del rubro.
Si tenemos en cuenta que Clarín vende 600.000 ejemplares cada domingo, vemos la magnitud de la apuesta de Google: entregó al mercado un potencial de $ 120 millones, 120 veces más que el más popular de los juegos de Susana Giménez, por ejemplo.
Y nosotros quisimos saber cómo funcionan estas campañas y qué tan efectiva es la publicidad de Adwords: publicamos un aviso promocionando nuestra 9na. Edición Aniversario y empezamos a monitorear la acción. ¿Los resultados? En un día obtuvimos 799 impresiones y logramos dos clics a un costo de $ 11.78.
“Hasta este momento, los visitantes que buscan palabras clave como las suyas (`empresas, empresarios, networking, emprendedores´) vieron su anuncio 161 veces”, agregan desde AdWords, al tiempo que se ponen a disposición de los usuarios para ayudarlos a mejorar los resultados.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.