La socióloga que explica por qué no todos somos bellos (¿cuál es el rol de las empresas?)

Susana Saulquin disertó el jueves pasado en el Córdoba Shopping y  presentó su libro “Política de las apariencias” que pone en jaque a la industria de la moda como reguladora de las apariencias. ¿Por qué, entonces, las empresas siguen vendiéndole a un sector con determinadas características que responde a un ideal de imagen cuando la demanda es otra? La respuesta esta socióloga dedicada a la investigación de la moda y el debate, en nota completa.

“Vivimos en una cultura consumista que impuso que un cuerpo delgado es sinónimo de juventud y esto es sinónimo de belleza; el hecho de ser joven, es ser inmediatamente bello”, explica Saulquin.

La socióloga, sin embargo, indica que la admiración hacia la delgadez llegó a tal extremo que la misma sociedad es la que está bregando por traer a la moda un cuerpo biotipo, “con medidas reales que corresponden a la fisionomía de cada uno, diferente”, explica y agrega: “falta una generación de jóvenes que encuentren belleza en lo saludable, en los cuerpos naturales”.

¿Por qué la industria cuenta con un rango limitado de talles para comercializar? Saulquin dice que es por “pánico”: “las marcas tienen miedo a alejarse de la imagen de juventud delgada sinónimo de belleza, aún siendo conscientes de que la demanda es otra y que sus ventas se incrementarían”. 

Metalfor en crisis: 528 cheques rebotados por $ 5.000 millones y deudas con 23 bancos que superan los $ 52.000 millones

(Por Rocío Vexenat) La emblemática fábrica de maquinaria agrícola de Marcos Juárez acumula señales de colapso financiero: los $ 5.000 millones corresponden a cheques sin fondos emitidos entre marzo y junio; los $ 52.000 millones, a la deuda total en el sistema bancario según el BCRA. A la par, los números del primer trimestre confirman la magnitud del freno productivo.

Así es Bong Studio, el estudio creativo que conquistó clientes “de todas partes” (y eligió Córdoba como su base de operaciones)

(Por Rocío Vexenat) María y Marcos son pareja desde los 16 años. Él es de Tres Arroyos, ella de Necochea. Estudiaron en Bahía Blanca (él audiovisuales, ella diseño gráfico), y terminaron construyendo algo que va mucho más allá de un estudio de diseño: un negocio que hoy trabaja con empresas grandes de Argentina y del exterior, y que hace unas semanas eligió Córdoba como base de operaciones.