Los Ases de la Parrilla, algo más que un "hobbie remunerado".

Empezó hace un par de años como un hobbie “pero remunerado” -aclaran los socios-, y se convirtió en un típico negocio ganar-ganar, en el que ellos se hacen cargo de todo. Así, Los Ases de la Parrilla se dedican, en forma integral, a la realización de eventos y fiestas pero con una particularidad en el aspecto culinario: la elaboración de asados “a la llama” (costillares, corderos, lechones y cabritos). “Tenemos estructuras especiales que nos permiten ir al domicilio de la persona o a la empresa y hacerle una comida criolla. También hacemos comidas al disco y todo lo que tenga que ver con la forma de cocinar bien de campo”, nos cuenta Gustavo Chavez, socio del emprendimiento. (Costos, otros detalles y fotos para chuparse los dedos en Ver Nota Completa).

¿Los costos? Las opciones rondan los $ 40 y $ 50 por persona y la empresa subalquila además salones para aquellos eventos empresariales que así lo requieran.

Armando del Río, + Eventos, Antún Automotores, Centro Motor Toyota, Club Vespa Argentina, Movistar
y Electroingeniería son algunos de los clientes de los Ases de la Parrilla.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.