Melconian optimista, pero para el 2015 (lo bueno y lo malo del actual escenario económico)

Carlos Melconian es uno de los economistas que hace ya tiempo entendió que las disertaciones sobre economía tienen que tener algo más para captar la atención del público. Esa fue quizás una de las razones por las cuales en el salón de la Bolsa de Comercio, donde se presentó ayer, no cabía ni un alfiler, y seguramente fue su manifiesta posición anti K la que pesó en la complicidad del público que siguió su disertación atentamente, asintiendo cada una de sus palabras y celebrando sus gags.
¿Qué dijo el ex candidato a Senador por el PRO? Nada nuevo.
Sobre el escenario económico y lo que se viene, remarcó lo positivo y lo negativo.
Lo bueno: no habrá colapso de la economía, sí más agrodólares, repunte de Brasil, parcial flexibilización de importaciones y menos vencimiento de la deuda.
Lo malo: atraso cambiario, freno a la inversión, desbalance energético, tironeos salariales y emisión monetaria.
“Sigo escuchando a colegas que hablan de Mala Praxis, pero no se trata de Mala Praxis, este es el modelo, aunque no lo quieran entender”, remarcó Melconian.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.