Los datos de pobreza del INDEC deben ser tomados todavía con extrema cautela ya que hay indicios de que subsisten deficiencias en el relevamiento de la información. Uno de ellos es que aproximadamente un 20% de hogares que integran la muestra, con una gran dispersión según la ciudad de que se trate, no tiene registrados el total de sus ingresos. De todas formas, a niveles más agregados la información aumenta en confiabilidad.
Dado que la incidencia de la pobreza está muy asociada a los niveles de inflación, con la encuesta de hogares del INDEC se pueden trazar para el 2018 los siguientes escenarios:
Si la inflación se mantiene en el entorno del 20% anual, la pobreza se va a ubicar en el orden del 24% de la población.
Si la inflación baja al 15% anual –meta que se fijó el Gobierno– la pobreza se reduciría al 23% de la población.
Si la inflación fuera del 5% anual –más a tono con la normalidad en base a la experiencia de los países vecinos– la pobreza afectaría al 20% de la población.
El informe completo de Idesa aquí.