Pelea, pelea: fintechs vs. bancos por el salario de los argentinos (hoy el 75% de las transferencias ya pasa por CVU)

La Cámara Argentina Fintech impulsa que los salarios puedan acreditarse también en cuentas digitales reguladas, en un debate que mezcla competencia, crédito e inclusión financiera.

El clásico round entre bancos y fintech volvió al centro del ring. La discusión: si el salario debe seguir siendo “territorio bancario” o si el trabajador puede elegir libremente cobrar en una cuenta digital. 

Bajo esa disyuntiva la Cámara Argentina Fintech tomó posición y pidió al Congreso actualizar la normativa para permitir que los sueldos también puedan acreditarse en cuentas de pago ofrecidas por Proveedores de Servicios de Pago (PSP) regulados por el Banco Central. Según plantean, no se trata de imponer billeteras virtuales, sino de ampliar derechos y adaptar la ley a una realidad que ya cambió.

Las cuentas digitales ya son parte estructural del sistema

El punto de partida del debate no es teórico, sino estadístico. Datos del Banco Central muestran que en diciembre se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos por $88,7 mil millones, con crecimiento interanual del 24,8% en operaciones y 24,4% en montos reales. El dato más relevante: el 75% de esas transferencias tuvo como origen o destino una CVU, es decir, cuentas de billeteras digitales. En la práctica, millones de personas ya administran su dinero diariamente fuera del circuito bancario tradicional; el salario aparece como una de las pocas operaciones masivas donde aún no existe plena libertad de elección.

Regulación y seguridad: el argumento fintech

La Cámara remarca que los PSP que ofrecen cuentas de pago están registrados y supervisados por el BCRA, bajo un régimen que fija obligaciones operativas, tecnológicas y de protección al usuario. Además, recuerdan que los PSP no realizan intermediación financiera ni asumen riesgos sistémicos, por lo que su regulación está enfocada en la custodia y seguridad de los fondos.

Otro punto clave en el que defienden esta actualización es que el 100% del dinero de los usuarios en cuentas de pago debe permanecer depositado en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio del PSP. Es decir, aun cuando el salario se acredite en una billetera digital, los fondos siguen dentro del sistema financiero bancario. Desde el punto de vista funcional —plantean— no cambia dónde está el dinero, sino quién gestiona la experiencia del usuario.

El trasfondo: acceso al crédito y competencia

La “fintechización” del crédito es otro eje. Según el Informe de Crédito Fintech Argentina (ITBA + Cámara Fintech), el sector alcanzó 5,7 millones de créditos vigentes, con crecimiento interanual del 68%, y el 27% de los tomadores del sistema tiene al menos un crédito fintech. Para la Cámara, permitir que los salarios fluyan por cuentas digitales ayudaría a construir historial crediticio y ampliar el acceso al financiamiento formal, especialmente para trabajadores y emprendedores fuera del radar bancario clásico.

Más opciones no eliminan las anteriores

El argumento comparativo viene del transporte público: la apertura de medios de pago no eliminó los existentes, solo sumó alternativas. La lógica —dicen— es la misma: ampliar opciones sin imponer cambios.

Desde el ecosistema fintech sostienen que la resistencia bancaria no se explica por seguridad, sino por negocio. Los salarios cautivos representan para los bancos fondeo gratuito (depósitos a costo cero) que luego utilizan para financiar créditos y comisiones. En un esquema donde el trabajador elija libremente, ese fondeo debería competir en precio y servicio.

Así, desde la Cámara argumentan la necesidad de avanzar en una normativa que amplíe derechos, fomente la competencia y acelere la inclusión financiera. Su mensaje final es claro: el salario pertenece al trabajador. Permitir que elija dónde cobrarlo —banco o cuenta digital— sería, según plantean, un paso hacia un sistema financiero más abierto, competitivo y alineado con la economía real.

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