Gracias a la habilitación del Ministerio de Salud de Córdoba, ya comenzaron con la producción y comercialización de sus píldoras personalizadas. Tratamientos médicos que antes requerían múltiples comprimidos pueden resolverse en una sola cápsula diseñada a medida por médicos para cada paciente de modo personalizada.
El sistema también permite dividir un esquema en cápsulas diferenciadas para el día y la noche, y ajustar tratamientos en microdosis seguras, sin necesidad de fraccionar comprimidos.
El proceso de validación puso el foco en la seguridad, la calidad y la precisión del método en la dosificación. Pill.Ar demostró que su sistema alcanza hasta cinco veces más precisión para la producción a pequeña escala, llamada comúnmente “preparación magistral”, estableciendo un estándar totalmente nuevo para la elaboración de medicamentos personalizados en farmacias.
Menos tomas, más adherencia y ahorro
En la práctica, el impacto se refleja en la reducción de la toma de pastillas diarias. Hay pacientes que pasaron de tomar 8 o 9 cápsulas por día a solo 1 o 2, agrupadas por momento de toma (día o noche).
Además, el beneficio también es económico. Según datos de la empresa, los tratamientos Pill.Ar pueden resultar entre 10% y 15% más económicos en suplementación personalizada, alrededor de 20% en algunos esquemas nutricionales y hasta 30% más económicos en tratamientos vinculados a trastornos del sueño, frente a la compra de todos los medicamentos por separado.
Actualmente, la plataforma trabaja con más de 30 principios activos, entre ellos melatonina, magnesio, vitaminas, coenzima Q10, dutasteride y otros fármacos utilizados en migraña, ansiedad, menopausia, salud capilar, suplementación y trastornos del sueño. Todos se elaboran a partir de materia prima certificada, adquirida a droguerías habilitadas.
El negocio: BtoB y BtoC
El cliente directo de Pill.Ar es la farmacia. Para operar con la tecnología, el punto de venta accede a la impresora Pill.Lab —desarrollada íntegramente por la startup— bajo un esquema de licencia. La inversión aproximada para incorporar el sistema es de US$ 40.000, que incluye el equipo, la licencia de uso, capacitación y acompañamiento operativo.
La tecnología automatiza cerca del 75% del proceso productivo y permite fabricar cápsulas multicapa, separando principios activos incompatibles desde el punto de vista químico. Cada preparación se realiza a partir de una orden digital generada por la plataforma, que guía paso a paso la elaboración, valida la dosis e interacciones y asegura el cumplimiento de los protocolos del método.
Actualmente, Pill.Ar opera con una farmacia habilitada: Nueva Farmacia Badra, ubicada en barrio Alto Alberdi. En paralelo, la compañía mantiene conversaciones avanzadas con farmacias independientes y cadenas de otras provincias para ampliar su red de producción.
En el plano clínico, los medicamentos ya se utilizan en el Instituto Conci Carpinella, donde médicos del centro fueron capacitados en la tecnología y pueden prescribir tratamientos personalizados para sus pacientes.
Además, la plataforma recibe consultas de personas particulares que llegan de manera directa y son derivadas a profesionales que ya trabajan con el método, siempre bajo valoración médica previa.
Escala, inversión y próximos mercados
Con la validación sanitaria en marcha, el foco ahora está puesto en la expansión. Para 2026, Pill.Ar proyecta desembarcar en CABA, Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe, Neuquén y Tucumán, además de avanzar en su internacionalización.
La empresa ya cuenta con cartas de intención en Chile, que incluyen centros médicos, y en España, donde una farmacia manifestó interés en implementar el método. En paralelo, abrió una ronda de inversión con tickets desde US$ 20.000, bajo la modalidad de aportes irrevocables a cambio de futuras acciones.
En cuanto al desarrollo de producto, el próximo eje estratégico está en salud mental, con tratamientos orientados al retiro progresivo y controlado de antidepresivos y benzodiazepinas, un segmento donde la personalización de dosis resulta clave.
Con medicamentos ya en producción, farmacias operando y planes de expansión definidos, Pill.Ar dejó atrás la etapa conceptual y empezó a jugar en la cancha de la ejecución.