Scualo: la marca de las piscinas de diseño lanza su red de franquicias (sólo para profesionales)

El estudio de arquitectura de la familia Lafranconi agrega valor a las piscinas a través del diseño. Con dos sucursales en la ciudad de Córdoba, una en el Hiper Construcción y otra en el Paseo del Jockey, lanza su franquicia orientada exclusivamente a arquitectos e ingenieros del país. Detalles, en nota completa.

 

El arquitecto Enrique Pedro Lafranconi es socio fundador de Piscinas Scualo y creador del sistema constructivo. Junto a sus hijos Enrique Nicolás, Mariano y Agustín (quien se sumó a la sociedad recientemente) lanzaron la primera red de franquicias para arquitectos e ingenieros del país. Para ello, ofrecen el know-how, la capacitación y todas las herramientas necesarias para el desarrollo del negocio.

Ser arquitecto o ingeniero con diploma y matrícula es un requisito excluyente “por la responsabilidad que implica la obra”, aclaran los hermanos Lafranconi.

El fee de ingreso varía según el modelo de negocio, pero ronda los US$ 40.000. Con esto, el futuro franquiciado accede a manuales de franquicia, capacitación inicial y cartera de proveedores. Además, Piscinas Scualo brinda un sistema de gestión online, inversión permanente en publicidad corporativa y redes sociales, asistencia técnica y derivación de clientes.

El estudio de arquitectura ofrece piscinas de diseño y a medida. Por ejemplo: una pileta de 3x7 mts. completa en funcionamiento, básica en diseño (es decir, sin accesorios como una cascada) tiene un valor aproximado de $ 170.000, número que puede ascender a los $ 500.000 en un diseño de piscina más complejo. (AA)

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.