El número que circula es contundente: hay 135.260 autos 0 km en stock en Argentina, según datos de ACARA difundidos esta semana. Al ritmo de ventas de agosto —44.415 unidades patentadas, con una caída del 19,1% respecto al mismo mes de 2025— eso equivale a algo más de tres meses de inventario. Pero el promedio esconde realidades muy distintas según la marca.
Para entender quién está realmente sobre-stockeada, alcanza con dividir el stock de cada marca por sus ventas de agosto. El resultado muestra una foto más interesante que el número agregado.
El mapa real del inventario
Chevrolet es la marca más comprometida del ranking: con 17.189 unidades en stock y 3.910 patentamientos en agosto, acumula 4,4 meses de inventario. Le siguen Mercedes-Benz con 3,9 meses y BYD con 3,8 —dato llamativo para una marca que lleva menos de un año en el mercado y que, según datos de ACARA citados por TN, ya acumuló 5.296 unidades en stock pese a vender apenas 1.389 en agosto.
Ford y Volkswagen están en la zona media-alta: 3,7 y 3,5 meses respectivamente. Toyota, que lidera el stock en términos absolutos con 22.446 unidades, es en realidad una de las mejor paradas: sus 7.247 patentamientos mensuales —primera del ranking con el 17,4% del mercado— le dan apenas 3,1 meses de cobertura.
Las más saneadas son Peugeot con 2,3 meses y Fiat con 2,1. Esta última, tercera marca del mercado con 4.718 unidades vendidas en agosto, tiene el inventario más ajustado del segmento de volumen.
Por qué se acumuló tanto stock
La explicación tiene dos capas. La primera es la caída de ventas: el mercado acumula una baja del 13,3% en los primeros ocho meses del año respecto a 2025, lo que dejó a varias marcas con unidades que no rotan al ritmo esperado. La segunda es la entrada masiva de autos asiáticos al amparo de los cupos de importación de vehículos electrificados sin arancel de 2025 y 2026 —se estima que ingresaron cerca de 80.000 unidades en ese marco, según datos de Infobae— lo que generó una acumulación de inventario que el mercado todavía está digiriendo.
En ese contexto, el caso BYD es el más revelador: con 3,8 meses de stock y una red de concesionarios aún en expansión, la marca china tiene por delante el desafío de acelerar la rotación en un mercado que, por ahora, le compra a un ritmo de 1.389 unidades mensuales.