Sturla Viajes: 80 años navegando Buenos Aires y 350.000 pasajeros por año (con salidas desde Puerto Madero, La Boca y Tigre todos los días del año)

La empresa de navegación turística más antigua de la ciudad ofrece 24 salidas diarias desde tres puertos, lleva a la Isla Martín García y conecta Puerto Madero con La Boca y Tigre los 365 días del año.

Buenos Aires le da la espalda al río. Siempre lo hizo. Pero desde hace 80 años, Sturla Viajes se dedica a cambiar eso, y hoy es la empresa de navegación turística más consolidada de la ciudad: 350.000 pasajeros al año, 20 embarcaciones, 80 colaboradores y tres puertos de operación —Puerto Madero, La Boca y Tigre— abiertos los 365 días del año, incluyendo Navidad, Año Nuevo y feriados.

Lo que diferencia a Sturla del resto es una regla simple: no hay mínimo de pasajeros. Con uno solo ya sale el barco. "Vos no podés venir a Buenos Aires y no navegar", dice Ramiro Sturla, 5ta. generación familiar en la empresa y responsable comercial. Y la propuesta está diseñada para que eso sea posible sin importar el horario ni el día.

Ramiro Sturla, responsable comercial de la empresa y 5° generación familiar al timón.

Qué se puede hacer y cuánto sale

El servicio más accesible es el Postal de Buenos Aires: un recorrido de 40 minutos que conecta Puerto Madero con La Boca con cuatro salidas desde cada puerto, intercaladas a lo largo del día. El precio para residentes argentinos es de $22.500 el tramo simple y alrededor de $33.000 ida y vuelta. Los menores de 5 años no pagan y de 5 a 10 años el precio ronda los $10.000 a $13.000 (ida y vuelta). "Por $22.000 pesos navegás 40 minutos con esta embarcación viendo Buenos Aires desde el agua. En Londres o Estambul no te cobran menos de 25 euros por algo así", apunta Sturla.

Para algo más completo está el Paseo 5 ríos: dos horas de navegación desde Puerto Madero hasta Tigre, combinando una hora por el Río de la Plata con otra por los canales del delta. Sale todos los días y a las 16 horas hay un servicio de regreso. El precio es similar al Postal. 

El producto estrella —y el que menos disponibilidad tiene— es el day tour a la Isla Martín García, que sale sábados, domingos y feriados alternando entre Puerto Madero y Tigre. El tour incluye navegación, visita guiada por la isla —que fue presidio y alojó a Perón, Irigoyen y otros— almuerzo con parrillada y tres horas libres para recorrer por cuenta propia el teatro, la usina, el barrio chino y el cementerio. Los cupos son limitados: la isla recibe entre 130 y 150 personas por día y hasta junio prácticamente no hay disponibilidad.

La simpática sucursal de Sturla en La Boca.

El negocio más allá del paseo

Sturla no es solo turismo individual. La empresa también organiza eventos corporativos, casamientos, cumpleaños, desayunos y capacitaciones arriba de sus catamaranes, y es mayorista oficial de Temaiken. Las embarcaciones tienen audio satelital en español, portugués, inglés y otros idiomas a pedido —incluyendo ruso o coreano para grupos charter—, y cuentan con terraza superior y salón cerrado.

La Boca, incorporada como puerto hace apenas dos años gracias a un acuerdo con el Gobierno de la Ciudad y la Administración General de Puertos, ya representa el 15% del total de pasajeros anuales —unas 50.000 personas— y es la que más creció. El Riachuelo, que históricamente era sinónimo de contaminación, hoy es navegable y ofrece una perspectiva completamente distinta del barrio más pintoresco de Buenos Aires.

En silencio, Flybondi deja de volar: sólo tiene 6 frecuencias programadas (con demoras y vuelos cerrados)

Este sábado 30 de mayo, quien revise el tablero de partidas y arribos de Aeroparque se encuentra con un panorama que llama la atención: los logos amarillos de la low cost prácticamente desaparecieron de las pantallas. Sin comunicado oficial, sin explicaciones públicas, la aerolínea opera hoy con una cantidad mínima de frecuencias, con demoras de hasta siete horas y al menos una cancelación confirmada.