Así lo revela el último informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA), perteneciente a la Universidad de Belgrano, que analiza la situación comparativa con dos de los principales sistemas universitarios de la región: Brasil y Chile.
El estudio muestra que Argentina tiene más estudiantes universitarios por habitante, pero una tasa de graduación considerablemente menor.
Más acceso, pero menos graduación: la paradoja universitaria
En términos de matrícula, el sistema universitario argentino muestra cifras destacadas: hay 564 estudiantes cada 10.000 habitantes, superando ampliamente a Brasil y a Chile. Sin embargo, la comparación cambia cuando se analizan los graduados: Argentina alcanza 31 egresados cada 10.000 habitantes, mientras que Brasil y Chile llegan a más de 50.
Para visualizar la diferencia entre acceso y resultados, el informe propone observar ambas dimensiones del sistema educativo:
| País | Estudiantes universitarios (cada 10.000 habitantes) |
Graduados universitarios (cada 10.000 habitantes) |
|---|---|---|
| Argentina | 564 | 31 |
| Brasil | 461 | 64 |
| Chile | 352 | 57 |
Diferencias en los sistemas de ingreso
Una de las principales explicaciones señaladas por el informe está vinculada con los modelos de acceso a la universidad.
En Argentina rige el ingreso irrestricto, establecido por la Ley 27.204, que permite que cualquier egresado del secundario pueda comenzar estudios universitarios.
En cambio, tanto Chile como Brasil cuentan con exámenes nacionales al finalizar la escuela secundaria que funcionan como instancia de selección y preparación académica previa. En Chile se utiliza la PAES, mientras que en Brasil los estudiantes deben rendir el ENEM.
Además, el sistema brasileño incluye una herramienta adicional: el ENADE, un examen nacional que evalúa el nivel de conocimientos de los graduados universitarios y permite medir el desempeño de las instituciones de educación superior.
Una brecha que se amplía
El estudio también analiza la evolución de la graduación universitaria en la última década. Entre 2013 y 2023, Chile aumentó sus egresados 38%, Brasil 36% y Argentina apenas 18%.
Otro indicador crítico es la eficacia de graduación. De cada 100 estudiantes que ingresaron en 2019, lograron graduarse en 2023:
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23 en Argentina
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38 en Brasil
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76 en Chile
Para Alieto Aldo Guadagni, director del CEA, estos números tienen implicancias directas en el desarrollo del país: “La falta de mecanismos de evaluación y la baja tasa de graduación comprometen la acumulación de capital humano altamente calificado, indispensable para el desarrollo económico y social. En el siglo XXI no se crece gracias a los recursos naturales, sino gracias al conocimiento”.
Un debate que vuelve a la agenda
Las conclusiones del informe coinciden con advertencias de organismos internacionales como el Banco Mundial y la UNESCO, que remarcan la importancia de fortalecer la calidad educativa y los sistemas de evaluación.
Según el CEA, ampliar el acceso a la universidad es un objetivo valioso, pero no alcanza si no se traduce en más graduados. Entre las posibles medidas que se discuten aparecen mejorar la preparación en el nivel secundario, incorporar evaluaciones de desempeño académico y revisar los mecanismos de ingreso.