Viña del Mar, en busca del mercado (y el glamour) perdido

El sector público y privado de Viña del Mar parte de reconocer el problema: después de la crisis de 2002 en Argentina, buena parte de los turistas cordobeses, rosarinos y hasta mendocinos que preferían ese destino no volvieron a sus playas, sus restaurantes y sus hoteles.  Agrupados en una instancia que busca promover el "Destino Viña del Mar" (así como está Destino Punta del Este), autoridades y operadores no dudan en sumar a su oferta otros lugares fuera de su territorio específico como el valle de Casablanca, Valparaíso o Portillo).  "El objetivo es que aumenten las pernoctaciones, entonces buscamos más ofertas para nuestros visitantes, aunque salgan a otros puntos y luego regresen a dormir a nuestros hoteles", explican con lógica.  (Más sobre los programas para atraer cordobeses y rosarinos a Viña del Mar en nota completa).

El Hotel del Mar, con su casino, una de las atracciones de Viña del Mar
El contador no podía faltar en el Museo para recrear una bodega de la vieja tradición
El Museo del Vino, una atración fuera de Viña del Mar que promueve Viña del Mar
Viña del Mar busca volver a enamorar a los cordobeses
El Rodeo, el deporte nacional, es otro de los atractivos de la Estancia El Cuadro
Valparaíso, primer puerto de Chile y mucho más: cultura, historia, bohemia...

Haciendo fortaleza de una debilidad. Aunque como ciudad balnearia tiene muchos atractivos, las autoridades de Viña del Mar entienden que para consolidar el destino turístico y romper la estacionalidad de enero y febrero, la ciudad tiene que sumar ofertas y productos turísticos, aún fuera de sus límites políticos. Sí. como si Carlos Paz saliera a mostrar las bondades de Cosquín y La Falda. Raro para la mentalidad argentina, lógico para la chilena.

El Valle de Casablanca. Con semejante nombre, este valle -de donde se exportan los mejores vinos blancos de Chile- está apostando cada vez más al turismo rural y enológico. Así, el tour que motorizó la ciudad de Viña del Mar incluyó la visita de Estancia El Cuadro, un coqueto establecimiento con cocina típica que permite, además, ver algo de la traición cultural chilena, como el rodeo y el baile de la cueca. Recomendable.

Valparaíso, la bohemia, la cultura, la historia. Vecinos contiguos, pero de edades y tradiciones muy diferentes, Viña del Mar y Valparaíso se complementan. A las playas y la movida de Viña, Valparaíso le suma la bohemia, la historia y la cultura de una ciudad tan imbricada como sorprendente. Declarada Patromonio de la Humanidad por la Unesco, en Valparaíso, sus cerros y ascensores, dejan siempre la idea de que quedó algo sin conocer, un rincón sin descubrir.

Los Andes, con nieve o sin ella. Pero Casablanca y Valparaíso no son los dos únicos destinos que nos hizo conocer el tour de Viña del Mar. Aprovechando la cercanía relativa (unos 120 kilómetros), conocimos San Francisco Lodge, una predio de cabañas con capacidad de 300 camas enclavado al pie de la precordillera y donde -fuera de temporada turística- muchas empresas de Chile llevan sus equipos gerenciales para actividades de coaching.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.