Antes la prensa especializada, Osvaldo Giordano y su equipo hicieron el “avant premiere” del riguroso análisis del proyecto de Modernización Laboral que el gobierno lleva a extraordinarias en un par de semanas.
En siete documentos (ver al final de esta nota), el IERAL desglosa los principales ejes del amplio proyecto que Osvaldo Giordano pone en perspectiva con esta afirmación: “nunca se propuso un cambio normativo tan profundo”.
La propuesta del Ejecutivo que discutirá el Senado (posiblemente el 11 de febrero) es compleja y la presentación del IERAL en la sede de la Fundación Mediterránea se prolongó por dos horas. De ahí tomamos estos elementos salientes:
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El proyecto busca clarificar los grises sobre la correcta registración laboral que muchas veces multiplica las indemnizaciones. Punto a favor.
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El “banco de horas” reglamenta lo que sucede en la práctica: “quedate hoy dos horas más y mañana no vengas a la mañana”, por ejemplo, algo habitual pero hoy “no legal”.
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Clarifica la forma de actualizar el cálculo de las indemnizaciones: inflación más 3% anual.
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Permite sin ambigüedad que haya beneficios (como tickets para almuerzos, gastos o equipos de telefonía o internet) que no integran el salario y -por lo tanto- la eventual indemnización.
En materia de negociaciones colectivas, el proyecto va por mucho, pero quizás logre poco.
Aunque obligará a gremios y patronales a rediscutir (¡en un año!) unos 800 convenios colectivos, no resuelve hacia adelante la ultraactividad, es decir, que una vez que los eventuales nuevos convenios venzan, seguirán vigentes todas sus cláusulas (como sucede hoy).
Además, mantiene a las pymes en el mismo lote que a las grandes empresas en materias de cláusulas de aplicación muy asimétrica. Aquí el IERAL propone que la ley incluya un “desenganche” pyme de los convenios generales.
Un punto clave que el proyecto no deja claro son los aportes de los trabajadores a sus gremios: aunque se habló mucho, Giordano entiende que del texto del proyecto se deduce que seguirán siendo obligatorios, aunque sí libera a las empresas de los pagos compulsivos a sus respectivas cámaras o asociaciones.
Un punto importante incluye reglamentar que los vínculos entre trabajadores y las plataformas tipo Uber, PedidosYa! y similares NO son vínculos laborales, una realidad en la que ya se mueven más de 1.000.000 de personas, ya sea como principal fuente de ingreso o como ingreso complementario.
Sobre la crisis en el sistema de accidentes laborales, el IERAL propone declarar la emergencia en el sector donde ya están quebrando las ART ante el aumento de la litigiosidad.
Giordano no acuerda con la propuesta del Ejecutivo de crear un Fondo de Asistencia Laboral con 3 puntos de las contribuciones patronales (unos US$ 3.000 anuales) para asistir como fondo de desempleo y -en su lugar- propone una desgrabación de pymes en este rubro hasta (por ejemplo) 5 o 10 empleados, luego de los cual empiezan a tributar contribuciones sobre el excedente.
Finalmente, sobre el capítulo fiscal que incluye el proyecto de Ley de Modernización Laboral, Giordano propone tomar solo algunos elementos puntuales (como el RIMI o RIGI para pymes, la compensación de quebrantos pasados y la exención de Ganancias a los plazos fijos en dólares), pero sin abordar los elementos más ríspidos para las provincias como la baja de las alícuotas superiores de Ganancias (Argentina con un 35%, tiene de las tasas más altas del mundo en la materia).
Los documentos detallados del IERAL