Turismo cinegético: la multimillonaria suma que deja la caza de palomas en Córdoba

(Por Ignacio Najle) Córdoba se posiciona como líder regional de esta actividad que se desarrolla en el norte y este de nuestra provincia hace casi tres décadas y atrae a unos 10.000 cazadores por año, 75% de los cuales provienen de Estados Unidos. Chilenos y europeos son los otros grupos que representan un importante flujo de turistas.

Los datos se desprenden de una entrevista con Octavio Crespo, titular de la Cámara Argentina de Turismo Cinegético y Conservacionismo, quien también presidió la Cámara Provincial durante 8 años. Crespo asegura que el sector colabora en el crecimiento económico de puntos geográficos en donde otras actividades no han logrado desarrollarse.

El gasto diario promedio por persona se calcula en US$ 740 y la oferta en alojamiento de lujo es extensa; hay 17 operadores asociados a la Cámara en Córdoba, propietarios de 29 posadas que se destacan por su gastronomía de autor (que incluye platos principales con palomas), ambientes con mobiliario de primera calidad y elegantes sectores de esparcimiento en donde se visualiza excelente diseño y arquitectura.

Los “palomeros”, como se conoce a estos cazadores, tramitan sus licencias y son provistos de armas y cartuchos en los lodges en donde se alojan, y pueden disparar sin limitación en cuanto a cantidad de municiones. Las generosas propinas que dejan incentivan a los locales a sumarse a las diferentes tareas que existen en el rubro, como la carga de armas y recolección de aves.

Los ingresos del sector se estiman en $ 1.200 millones anuales, con una estadía promedio de 4 noches. La paloma en Córdoba es considerada plaga, por lo que su caza es legal, contando también con regulaciones aduaneras (cuando los cazadores ingresan sus propias armas) y medioambientales.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.