El equipo de Copa Airlines

Lorena Gasser: “Gracias al modelo de negocios de la compañía, a la fidelidad de los clientes y a la variada oferta de destinos, hemos logrado sobrellevar la coyuntura difícil para el sector de manera satisfactoria. Además Copa anunció la incorporación de 3 nuevos destinos: Montreal (Canadá) Fort Lauderdale (EE.UU.) y Geortown (Guyana), además de la ampliación de su flota de aeronaves y un crecimiento del 10% en asientos disponibles.
Con estas acciones, Copa contará con un total de 69 destinos en 30 países del Norte, Centro, Suramérica y el Caribe, desde su Hub de las Américas en el Aeropuerto Internacional Tocumen en la ciudad de Panamá.  Tenemos además en Córdoba a un gran equipo de trabajo, que sabe mantener el foco en lo importante y prioritario, para alcanzar todo lo que nos proponemos lograr. A ellos mi agradecimiento incondicional.
Con respecto a nuestros próximos objetivos, queremos seguir mejorando la propuesta de valor hacia nuestros pasajeros, que sin duda son lo más importante. Eso significa ir sumando nuevos destinos y frecuencias, y también brindar la mejor experiencia antes, durante y después del vuelo.”

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

¿Y si el maíz prende en la Patagonia? Ensayan con rindes de hasta 10.000 kg/ha y abren el debate sobre su viabilidad productiva (clave: agua e infraestructura)

(Por Juliana Pino) La posibilidad de producir maíz en la Patagonia, una región históricamente fuera del mapa agrícola para este cultivo, empieza a dejar de ser una rareza técnica para convertirse en una pregunta concreta de negocio. Los primeros ensayos muestran que, con genética adecuada, el cultivo puede adaptarse. Pero… ¿alcanza con que “ande”?