El sur de la provincia de Córdoba atraviesa una etapa de fuerte inversión en infraestructura vial y de gestión hídrica, con obras orientadas a mejorar la conectividad rural, el acceso a zonas industriales y la transitabilidad en corredores estratégicos para la producción agrícola-ganadera.
Uno de los frentes más relevantes es el mejoramiento del camino secundario S-280, que conecta la Ruta Nacional 8 con el paraje La Gilda y la localidad de San Ambrosio. La intervención incluye estabilizado granular, preparación de la subrasante y la conformación de una calzada de 6,70 metros con banquinas, además de un nuevo terraplén en el tramo final. El proyecto apunta a resolver problemas históricos de deterioro y anegamientos en un corredor de alto tránsito productivo y educativo.
En paralelo, se ejecutan obras hidráulicas complementarias —alcantarillas transversales y longitudinales, y cunetas a ambos lados del camino— que permitirán un escurrimiento más eficiente del agua y una circulación más segura durante todo el año, incluso en períodos de lluvias intensas.
Otro punto de avance se da en Carnerillo, donde se anunció el progreso administrativo para el mejoramiento del camino terciario T064-01, un tramo de 1,7 kilómetros que reforzará la red vial rural y mejorará la conexión con caminos secundarios clave de la zona.
A nivel industrial, se encuentra en marcha la pavimentación de los accesos a la zona industrial de Alejandro Roca. Se trata de un tramo de 1,9 kilómetros con pavimento de hormigón y perfil urbano, que conecta con dos complejos agroindustriales y mejora de manera directa la logística, el ingreso de insumos y la salida de producción. La obra se ejecuta bajo el Programa Provincial de Pavimentación de Caminos Secundarios y Terciarios.
En materia hídrica, se avanzó además con un plan de gestión integrada de cuencas, que incluye la construcción de tres reservorios de agua interconectados en Alejandro Roca. Estas obras permitirán regular caudales, reducir riesgos de inundaciones y ordenar los escurrimientos hídricos, utilizando criterios de ingeniería ambiental y aprovechando las condiciones naturales del terreno.
El conjunto de estas intervenciones consolida una red de infraestructura pensada para sostener la actividad productiva, mejorar la seguridad vial y dar mayor previsibilidad a las economías regionales del sur cordobés, en un contexto donde la conectividad y el manejo del agua se vuelven factores cada vez más determinantes para el desarrollo.