Con La Cascada, Edisur suma 120 has en el sur (70% de sus proyectos de ese lado del Suquía)

Horacio Parga tiene dos citas preferidas. Una viene de la biología y es un postulado de Charles Darwin: no sobreviven los más rápidos, los más fuertes o los más inteligentes, sino los que mejores se adaptan al entorno. La otra es una máxima del marketing: no importa qué vendés sino por qué te compran.
En esas visiones descansan los nuevos movimientos que está realizando Edisur:

  • Adaptándose a las necesidades de financiamiento, ahora también son “desarrollista de desarrollistas” y sumaron a su “ciudad” Manantiales 4 empresas a las que les vende la tierra, el proyecto (a media) y el marketing a cambio del 25% de lo construido. “Es un negocio brillante”, se alegra Parga.
  • Consciente de que los clientes de Edisur buscan en esa empresa trayectoria y seriedad, por primera vez en su historia compraron un emprendimiento ya lanzado y apuestan a reconvertir La Cascada en un éxito comercial. De hecho ese country con golf de 9 hoyos es “un productazo” que no había sido bien aprovechado y que -ahora en manos del equipo de Parga, Beccacece (foto) y Reyna- vuelve al ruedo con nuevo plan comercial.

(Más sobre los planes de Edisur en la zona sur y qué harán con el terreno de Av. Colón y la ex-Coca Cola de Castro Barros, en nota completa)

La Cascada, el nuevo emprendimiento de Edisur.
La Cascada, el nuevo emprendimiento de Edisur.
La Cascada, el nuevo emprendimiento de Edisur.

La Cascada tiene muchas virtudes y un gran problema. Son 120 hectáreas (igual a toda la superficie de Nueva Córdoba, por ejemplo), 420 lotes de 1.500 metros, cancha de golf, fútbol y tenis. Y una hermosa vista a las sierras con aire puro.
Pero… un acceso horrible en una zona bastante deprimida de la ciudad.
Desarrollada por el constructor Héctor Cerutti, de la primera etapa de 260 lotes sólo se vendieron 100 en más de 6 años y sólo tiene 11 familias viviendo y 20 casas más en avance.
El paso a manos de Edisur le dará un nuevo impulso, mejorando los accesos (está a 3.000 metros de la ruta a Alta Gracia, además del acceso por Circunvalación) y -sobre todo- potenciando las ventas.
“Es pan comido”, se entusiasma Fernando Reyna que sale al mercado con una lista de precios al contado entre $ 375.000 y $ 530.000 cada lote.  “Será  un éxito asegurado”, agrega. Tanta fe le tienen que no descartan iniciar en 2014 la segunda etapa que sumará otros 160 lotes a la venta.
Contando todos sus desarrollos, Edisur suma 460 hectáreas, 70% del total en la zona sur que los vio nacer y lleva en su nombre.
Pero la empresa también tiene desarrollos en otros puntos de la ciudad y un predio de 12 hectáreas sobre Av. Colón, frente al Wal-Mart: “no tenemos nada previsto en firme, pero seguramente haremos algo asociados”, explica Parga.
Y sobre la exfábrica de Coca Cola sobre Av. Castro Barros, todavía siguen analizando: bocetaron algún desarrollo mixto (comercial y habitacional), pero aún no cierran el proyecto definitivo.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.