Las entradas del festival, comercializadas a través de Paseshow, permitieron alcanzar el punto de equilibrio con 140.000 tickets vendidos (a los que se llegó casi en la mitad de la edición), sin considerar aportes de sponsors. Al cierre del lunes 12, el evento ya superaba las 180.000 entradas, lo que anticipa un resultado positivo para una iniciativa que mantiene su histórico fin solidario: parte de la recaudación se destina a 24 escuelas de la región.
- 🎤 Más de 60 artistas en escena
- 🐎 La competencia de doma más importante del país
- 🎟️ Entradas agotadas en varias noches
- 👷 Miles de empleos directos e indirectos
- 💰 Derrame económico millonario en Jesús María y la región
- 🤝 44 marcas sponsors, entre empresas locales, nacionales e internacionales
En términos comerciales, Jesús María juega en una liga poco habitual para los eventos argentinos. Al momento de iniciar la venta de espacios, una parte significativa del festival ya estaba comercializada, según nos cuentan desde la organización. Hoy son 44 acuerdos activos, que abarcan rubros tan diversos como bebidas, bancos, tecnología, automotrices, agro, seguros y consumo masivo:
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Agencia Córdoba Turismo
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Agroempresa Colon S.A
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Agross SRL
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Banco de la Provincia de Córdoba SA
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Helados MAX
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Cattaneo YPF
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Cerveza Cordoba
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Fonobus
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EPEC
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Fratelli Branca Destilerías SA
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Gobierno Ciudad de Bs As
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Gobierno de Córdoba
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La Voz del Interior SA
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LOTERIA
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Lusqtoff Argentina SA
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Muni Jesus Maria
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Tersuave
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Frigorifico Qualita SA
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CADENA 3
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RUS
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SRJM
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Terralon
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Vittal
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Banco Macro
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Banco Nación
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Coca-Cola
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Acacoop
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Corteza
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Fecovita Coop Limitada
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Camino de Las Sierras
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Nuevos 2026
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Martino Pollos
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Grupo Agroapp SA
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Sanatorio Caroya
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Swift
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Gruas Martin
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Bacar
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Lo de Jacinto
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Mundo Juegos
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Oximon
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Personal (por primera vez en el festival)
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Autocity (con la presentación de la nueva RAM Dakota)
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Infinito
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Grion
La lógica comercial es clara: el festival ofrece alcance, visibilidad y retorno, con presencia en televisión, redes, streaming y un público que sostiene el consumo durante las 11 jornadas.
Un festival con recambio generacional (y con más tecnología y experiencias)
El reposicionamiento del Festival de Jesúa María también se refleja en la asistencia. En 2022 (pospandemia), el evento convocó a 160.000 personas. Desde entonces, las ediciones siguientes promedian 205.000 asistentes, con un crecimiento cercano a 25.000 personas en el período.
Parte de esa expansión del festival se explica por el recambio generacional del público. La apuesta por una grilla de más de 60 artistas de géneros mixtos (con cachés de entre $3 millones y $120 millones) permitió atraer a audiencias más jóvenes.
El cambio también se trasladó a la comunicación. La estrategia digital fue reformulada con foco en streaming y contenidos nativos, lo que derivó en un fuerte salto en métricas: para dar un ejemplo, el lanzamiento de la edición 2025 alcanzó 1,5 millón de visualizaciones, frente a las 55.000 del año anterior.
La edición 60 además sumó una apuesta fuerte en puesta técnica y experiencia. El escenario actual cuenta con más de 200 m2 de pantallas, mientras que los shows especiales incluyeron coreografías aéreas con grúa y un show de drones internacional, desarrollado por una empresa chilena exclusivamente para la presentación del festival.
Un impacto… que excede el predio
Producir el festival demandó este año un presupuesto cercano a los $ 7.000 millones, frente a los $ 5.300 millones de la edición pasada. La capacidad del anfiteatro se mantiene limitada a 30.000 personas por noche, aunque el predio podría albergar más público.
Más allá de esas restricciones, el impacto económico es contundente: el festival, y el movimiento que se genera alrededor de él, generan un derrame superior a los $ 30.000 millones, que beneficia a la hotelería, la gastronomía, el transporte y el comercio de toda la región.
En resumen, se podría decir que Jesús María ya no compite con otros festivales, compite consigo mismo. Cada edición sube la vara en público, marcas, tecnología y gestión.