La apuesta de Boty: así son Artur y Winnie “los robots marketineros” que ya colaboran en restaurantes, shoppings y estaciones de servicio

(Por Juliana Pino) La empresa Boty, liderada por Sebastián Neil junto a Daniel Vega y Pablo Romero, se propuso llevar la automatización a nuevos niveles en Argentina con el desarrollo y comercialización de robots colaborativos para el sector gastronómico, de servicios y comercial.

Boty es una unidad de negocio constituida por las empresas Confort SDN S.A y Dragonfly TI SRL dedicada a la comercialización, alquiler e innovación de robots colaborativos. Destás de Boty hay tres socios, Sebastián Neil que está a cargo de la parte administrativa y comercial de Boty, mientras tanto Daniel y Pablo lideran el área técnica, trabajando en mejoras de producto y comunicación con fábricas en China, de donde provienen las bases robóticas que luego son adaptadas localmente.

¿Qué hace un robot colaborativo?

Actualmente, Boty trabaja con tres modelos:

  • Dos robots colaboradores, diseñados para asistir en tareas de servicio en restaurantes, cafeterías, estaciones de servicio, patios de comida y shoppings.

  • Una aspiradora industrial autónoma, destinada a grandes superficies.

Los robots colaboradores se encargan principalmente de llevar platos, cafés o productos a la mesa del comensal. “El robot acerca los platos a la mesa, y luego puede ser el mozo o el propio cliente quien los retire. Lo mismo para devolverlos”, detalla Sebastián.

Además, estos dispositivos ofrecen un fuerte plus de marketing: “Muchos clientes aprovechan su presencia para hacer acciones promocionales. Incluso, el robot puede cantar el feliz cumpleaños, lo cual genera una experiencia diferencial, sobre todo en restaurantes familiares”, señala.

Actualmente, hay entre 40 y 45 unidades operativas entre ventas y alquileres. Si bien la mayoría de los robots se encuentran en Buenos Aires y el sur del país, Sebastián aclara que podría haber unidades rotando en Córdoba a través de clientes que los utilizan en múltiples sucursales.

Características técnicas

  • Altura: 1,50 metros

  • Diámetro: entre 45 y 50 centímetros

  • Espacio de circulación: mínimo 80 centímetros de ancho.

  • Autonomía: puede funcionar de manera continua entre 6 y 7 horas sin necesidad de recarga.

  • Carga: funciona con una estación de carga inteligente que permite mantenerlo operativo la mayor parte del tiempo.

  • Programación: simple e intuitiva mediante una tablet Android que escanea y memoriza el entorno (mesas, paredes, estaciones de carga) en la instalación inicial.

  • Detección de obstáculos: múltiples sensores permiten esquivar sillas, personas u otros objetos en tiempo real.

Además, en ambientes donde operan múltiples robots de Boty, estos pueden sincronizarse entre sí para evitar colisiones y coordinar movimientos.

¿Cuánto cuesta incorporar un robot?

Boty ofrece dos modalidades:

  • Compra: entre US$ 13.000 y US$ 14.000 según el modelo.

  • Alquiler: US$ 1.000 mensuales (con contrato mínimo de tres meses).
    El alquiler incluye soporte técnico, seguro y asistencia permanente.

El modelo de aspiradora industrial

Además de los robots de servicio, Boty ofrece una aspiradora industrial autónoma, pensada para shoppings, aeropuertos, galpones y grandes superficies. “Es como una aspiradora hogareña robotizada pero a escala industrial, capaz de absorber desde polvo hasta fragmentos de vidrio o ramas”, explica. El sistema también es programable, mapea automáticamente los espacios y trabaja de forma completamente autónoma. Aunque esta aspiradora, por el momento, no se está comercializando.

¿Dónde ya funcionan los robots?

Algunos de los clientes destacados que ya utilizan los robots de Boty son:

  • Restaurante Banda en el Estadio Monumental de River Plate.

  • Shopping Mall en Buenos Aires.

  • Estaciones de servicio en el Mercado Central.

  • Locales de cadenas como Havanna y Bonafide.

Una apuesta que combina tecnología y experiencia

Para Sebastián Neil, la llegada de robots colaborativos no busca reemplazar al personal humano sino redefinir el trabajo: “Creo que más que reemplazar, los robots colaborativos van a revolucionar la metodología de trabajo. Van a liberar a las personas de tareas rutinarias para que puedan enfocarse en tareas donde agregan verdadero valor”.

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