La diferencia de ingresos entre varones y mujeres se refleja en la brecha patrimonial (de 3 contribuyentes de bienes personales, 1 sola es mujer)

(Por SH) Según la OIT, reducir las brechas de género podría impulsar el PBI de los países y mejorar el rendimiento de la economía. Se estima que las pérdidas económicas derivadas de esta desigualdad oscilan el 10% del PBI en las economías avanzadas y trepan a un 30% en las menos avanzadas. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de desigualdad? Es 8M y nos tomamos la licencia de hacer una edición con datos y reflexión sobre lo que tenemos (y lo que nos falta por hacer). 
 

Virginia Giordano (Idesa), Laura Caullo (Ieral) y Paula Martínez (Asociación de Mujeres de Economía y Finanzas de Córdoba) fueron las disertantes del evento “Brecha de género en el mercado laboral, educación y finanzas”. Muchos datos y análisis urgentes. Veamos…
 


El sistema financiero, una puerta de entrada a la equidad (o a la inequidad)
“El sistema financiero puede verse como el lubricante que facilita el desarrollo de las actividades económicas. Y la inclusión, entendida como acceso y uso de los productos financieros, es un elemento clave para el desenvolvimiento diario y el crecimiento económico de los individuos”, comienza Paula Martínez, licenciada en Economía, periodista, y presidenta de la Asociación de Mujeres en Economía y Finanzas de Córdoba (ME&FIN).  

Analicemos la brecha financiera… Si se divide a la población por deciles (en 10) de ingresos total individual, el 38% de las mujeres están en los tres escalones más pobres mientras que solo el 22% de los varones se ubica en este nivel. En los tres deciles de mayor ingreso, la relación es exactamente al revés. Además, las mujeres más pobres tienen ingresos provenientes en su mayoría de planes sociales y jubilaciones (más del 60%), mientras que en los varones predominan los ingresos laborales (más del 70%).  En el decil más alto, en cambio, no hay esa diferencia.

“La diferencia de ingresos se refleja en la brecha patrimonial. Tomando como referencia las presentaciones de Bienes Personales que elabora la AFIP, se observa que solo un tercio de quienes son contribuyentes de este impuesto son mujeres. Además, el monto de sus bienes es menor ya que representan el 28% del patrimonio sujeto al gravamen. En promedio, los varones tienen un valor de bienes 23% superior a las mujeres”, analiza Martínez.

Veamos otro indicador: en el sistema financiero, existe paridad en cuanto a la tenencia de cuentas bancarias. Pero no todas son iguales. “La de las mujeres son predominantemente cuentas previsionales y de planes sociales. Los varones, en cambio, tienen más cuentas sueldo y cuentas corrientes”, continúa Martínez. Luz roja otra vez.

Donde se ve la mayor desigualdad es en el acceso al crédito, pese a que las mujeres han evidenciado un mejor comportamiento de pago (según el propio BCRA). En los últimos años, la brecha había mostrado una tendencia a achicarse, pero esto se revirtió en la pandemia. En junio de 2021, el 50,6% de los adultos varones tenía un financiamiento, pero solo el 45% de las mujeres. Pero más allá de este dato, la mayor desigualdad es en los montos. Los varones tienen saldos deudores que superan en más del 40% al financiamiento que tienen las mujeres. De acuerdo a datos de junio de 2021 los montos para los varones promedian los $ 75.800 vs. los montos otorgados a mujeres que rondan los $ 52.800. Esto se ve en todos los segmentos: bancos públicos, privados y proveedores no bancarios. 

Mundo laboral: no solamente existe el techo de cristal… las paredes, también
Que la participación de las mujeres en el mercado laboral sigue siendo menor que la de los hombres (y en condiciones desiguales), no es novedad. Las diferencias de empleabilidad tocan los 20 puntos porcentuales en algunos estratos socioeconómicos. 

¿Cómo se compone el mapa? “Las mujeres tienen mayor tendencia que los hombres a trabajar en empleos públicos y como asalariadas no registradas. Además, realizan trabajos que reproducen ciertos estereotipos de género, vinculan a las mujeres con trabajos relacionados con los cuidados y la reproducción humana, y a los varones, con la fuerza y el ingenio. Este fenómeno se conoce como “paredes de cristal”, y hace referencia a los muros invisibles que segmentan el mercado de trabajo de acuerdo a los estereotipos de género aún vigentes. Estos además tienden a ser menos valorados por la sociedad, percibiendo las mujeres ingresos menores”, explica Virginia Giordano de Idesa.

Las mujeres que logran sostener sus trayectorias laborales, a pesar de los obstáculos enfrentados, experimentan una brecha más, que es la de acceso a los puestos jerárquicos o de decisión, lo que se conoce como “techos de cristal”. De acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares del Indec el 10% de los hombres accede a puestos jerárquicos, versus el 5% de las mujeres.  
 


Este acceso desigual, se traduce en diferencias de montos de ingresos que perciben los varones y las mujeres. Las mujeres ganan en promedio un 26% menos que los varones ($ 39.404 vs. $ 53.213) con los ingresos provenientes de la ocupación principal. Estas diferencias se acentúan si la mujer trabaja en un puesto no registrado y a menor nivel educativo. Esta brecha es explicada en parte por la menor dedicación horaria de las mujeres al trabajo remunerado (34 horas semanales vs. 44 horas semanales los hombres), y el menor salario percibido por hora.

¿Qué se puede hacer? 
“No existe un único remedio, pero podemos prestar atención a medidas exitosas de otros países e imitarlas”, sentencia Giordano. Algunas de las políticas recomendadas son las siguientes: extender y fortalecer las redes de cuidados mediante guarderías y centros de primera infancia públicos de calidad, fomentar mejoras en la educación tanto para mujeres de bajo nivel educativo (terminar el secundario) como para mujeres de alto nivel educativo (insertarse en las carreras STEM -Ciencias, Tecnologías, Ingenierías y Matemáticas-) y modificar leyes para fomentar el cuidado compartido de los niños por parte de ambos padres y flexibilizar la jornada laboral durante los primeros años de vida de los niños. 

“En la era digital y de la información que se transcurre actualmente, la participación de las mujeres en las carreras STEM significa una oportunidad para reducir brechas salariales, mejorar las condiciones laborales y permitir mayores posibilidades de participación económica”, aporta  Laura Caullo, licenciada en Economía, investigadora de IERAL.

La invitación a ensayar soluciones es para todos y todas. 
 

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.