Ni baile, ni fútbol: ahora los chicos hacen robótica: Funiversity, un centro de formación tecnológica con 1.200 alumnos 

(Por AA) Danza, fútbol, música son las actividades extraescolares más comunes. Pero ¿sabías que existe en Córdoba un centro de formación tecnológica orientado a niños y jóvenes? Funiversity -una marca made in Córdoba- ofrece cursos de programación de videojuegos, arte digital y robótica. Además de su sede principal en Nueva Córdoba, abrieron otra en zona norte y más adelante inaugurarán una tercera (bajo el modelo de franquicia) en San Francisco.

¿Te acordás qué actividades hacías después de la escuela durante tu infancia o adolescencia? 

En ese entonces la oferta en el mercado no estaba tan diversificada como ahora y las actividades estaban más relacionadas con el arte o el deporte. 

Pero mirá qué interesante la propuesta de Funiversity (nombre que junta dos conceptos, diversión y centro de conocimiento).

Hace 5 años Damián Villaronga y Leandro Vélez, socios y dueños de Grupo Inteligencia Educativa, empezaron a desarrollar cursos con hijos de conocidos. 

Desde su importante sede en Boulevard San Juan 373 ofrecen tres opciones, con diferentes niveles:

  • Robótica (de 8 a 14 años)
  • Arte digital (de 10 a 18 años)
  • Programación de videojuegos (de 11 a 18 años)

El cursado se divide en 20 clases (una por semana) de 90 minutos cada una. En el caso de robótica trabajan con Lego y Vex, “la comunidad de robótica educativa más grande el mundo”, comenta Vélez.  

Por otro lado, para quienes están lejos de la capital cordobesa, brindan capacitaciones a distancias que llaman Bots. 

“Nosotros lo que proponemos, basándonos en la universalidad del conocimiento, es que los niños empiecen por las aplicaciones y a trabajar generando cosas. Así ellos solitos van a querer saber los conocimientos de donde viene la tecnología”, explican a InfoNegocios.  

No solo la propuesta de Villaronga y Vélez es interesante sino también su visión: buscan “sembrar” en los niños y jóvenes el “bichito” de la curiosidad sobre estas temáticas pensando en que a futuro se interesen por carreras afines. 

“Venimos a cumplir una especie de nexo entre el niño que no sabe qué va a querer en el futuro y el sector tecnológico”, comentan.

Los cursos cuestan entre $ 1.500 y $ 2.000 mensuales y cuentan con un programa de becas que incluyen descuentos importantes. 

Solo en Funiversity hay 1.200 alumnos y ya han comercializado unos 2.000 Bots (kits para cursos a distancia).  

Recientemente estrenaron una nueva sede.

¿Planes? Muchos

En cuanto a la oferta académica están explorando temáticas como: impresión 3D, producción de fotografía digital y efectos especiales y producción, edición y composición de música. 

Inaugurarán una nueva sucursal, en formato franquicia en San Francisco y planean abrir una sede propia en Buenos Aires.

Hacia más adelante les gustaría desembarcar en otras provincias y países como Chile o Uruguay.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.