Refugio CR26 es una propuesta enfocada en confort y servicios dentro del predio, con un precio que cuesta menos de la mitad que Fanatic y una lógica distinta a la del acceso preferencial al escenario.
La primera diferencia aparece en los valores. Refugio cuesta $ 450.000 por persona y por día, mientras que Fanatic asciende a $ 950.000 diarios para adultos y $ 800.000 para menores.
En comparación, la entrada general tiene un valor de $ 195.000 por día o $ 360.000 el abono para ambos días, lo que marca una brecha clara entre el público masivo y las experiencias premium.
En el caso de Fanatic, el precio está concentrado en la experiencia del show. Incluye acceso preferencial, ubicación cercana a los escenarios, área gastronómica de cortesía y estacionamiento incluido, un beneficio relevante si se considera que el parking general se comercializa por separado y cuesta $ 50.000 por día. Para quienes llegan en auto, ese ítem ya forma parte del paquete y reduce el costo logístico total.
Refugio CR26, en cambio, no mejora la vista del escenario ni incluye estacionamiento, pero construye valor desde otro lugar. Funciona como una base de descanso dentro del festival, con sanitarios exclusivos, espacios para sentarse, organizar la grilla y reencontrarse con el grupo. La propuesta se resume en su propio claim: “Tu lugar para bajar un cambio… y volver a subirlo”.
A eso se suma servicio de bebidas de cortesía (1 por persona), con ecovaso exclusivo, y un diferencial operativo concreto: infraestructura propia de carga cashless dentro del espacio, con cajero, algo que no está explicitado para el resto de las categorías.
El modelo de Refugio también se apoya en la exclusividad por volumen. Tiene un cupo limitado a 150 personas por día, mientras que Fanatic, aunque restringido, no comunica un límite numérico tan bajo. En términos de segmentación, uno apuesta a ver mejor y el otro a estar mejor, reduciendo fricciones típicas de jornadas largas como filas, baños y recargas.
Dentro de las opciones premium también aparece la entrada general + experiencia Non Barro, con un valor de $ 305.000 por día. Se trata de una propuesta gastronómica que combina festival y alta cocina: menú de 4 pasos, bebidas incluidas, atención en mesa, ambiente climatizado y baños VIP exclusivos, sin acceso preferencial al escenario.
Con estos números sobre la mesa, la comparación es directa. Fanatic apunta a quienes están dispuestos a pagar cerca de $ 950.000 para mejorar la experiencia frente al escenario. Refugio se posiciona como una alternativa intermedia: $ 450.000 para ganar comodidad y previsibilidad dentro del predio. Non Barro, por su parte, pone el acento en la gastronomía como experiencia central.
Para quienes adquirieron una entrada general, Cosquin Rock brinda la posibilidad de cambiarla por una de Refugio pagando la diferencia de manera presencial en Edén Entradas. Y en el caso de Non Barro se puede adquirir la experiencia por separado (y sumarla a cualquier tipo de abono que tengas) por $ 110.000.
En definitiva, no se trata de cuál es “mejor”, sino de qué tipo de experiencia compra cada entrada. En el Cosquín Rock 2026, la premiumización ya no pasa solo por el escenario, sino también por el descanso, el tiempo y la forma de habitar el festival.