Regam pondrá su sello en el nuevo edificio corporativo de Tarjeta Naranja

La construcción del nuevo edificio corporativo de Tarjeta Naranja (foto) está en marcha. Primero se demolieron las propiedades donde se erigirá el edificio (ex Feigin) y se obtuvo el permiso municipal para arrancar con las obras. ¿Quién llevará a cabo el proyecto? La ganadora de la licitación encarada por Tarjeta Naranja fue Regam, que ya se puso manos a la obra para iniciar la construcción del nuevo edificio, que albergará a 1.200 colaboradores, tal como se denominan a los empleados en la jerga naranja.
Como se sabe, el predio donde funcionaba la concesionaria Feigin (Humberto Primo al 400) posee una superficie de 4.883 m2, por lo que será el segundo edificio administrativo del plástico cordobés más importante (“La Fábrica” en Sucre 541 tiene unos 6.000 m2).
¿Otras novedades? Naranja acaba de absorber Tarjeta Mira, el plástico con fuerte presencia en la costa Atlántica y que posee una red de 7.000 comercios adheridos.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.