Sentate en el sillón de Llaryora y tomá esta decisión: ¿firmás o no firmás la demolición del Orfeo Superdomo?

Tati Bugliotti es así: diciendo y haciendo. O -en este caso- diciendo (que iba a demoler el Orfeo) y pidiendo (la autorización respectiva). Es su terreno, es su propiedad, debería poder hacerlo. Pero es el único estadio "clase mundial" del interior del país. ¿Qué debería hacer Martín Llaryora?
 

Habrá que revisar papeles y los beneficios impositivos que tuvo el Orfeo en su momento de construcción (2003), pero más allá de tecnicismos, en el fondo es una decisión política: ¿debe la ciudad autorizar la demolición y dejar a la segunda ciudad del país sin el único domo de relevancia para shows artísticos y deportivos? ¿Debería expropiar el predio y... administrarlo o concesionarlo?
 


 

Miami, capital del Bikinis 2026: la revolución silenciosa de un mercado de US$ 28.000 millones que ya no vende tela, sino cultura (parte I)

(Por Vera y Maqueda, edición Maurizio) Desde el regreso a la tendencia Playboy, a tejidos, estilos diminutos y hasta cintas adhesivas. Este verano va a ser el mejor verano de la historia. Hay una prenda que cabe en la palma de una mano y que mueve más dinero que la industria musical global. 

(Lectura de valor, 4 minutos de lectura, material idea para compartir)