Un recorrido por el corazón de Atucha II (mientras se empieza a hablar de Atucha III)

No todos los días se puede estar dentro de una central nuclear, tocando prácticamente el reactor, viendo sus gruesas paredes de cemento y hierro y escuchando de primera mano a especialistas que explican por qué la matriz energética del país necesita otra central nuclear (Atucha III) que alimente el sobredemandado sistema interconectado nacional.
Es que Atucha II (una obra que fue prácticamente abandonada a mediados de los 90) es ahora un hervidero de gente: 5.500 empleados trabajan para -básicamente- cuatro empresas (entre ellas la cordobesa Electroingeniería) para cumplir el plan de obras que tiene como meta empezar a generar electricidad en el segundo semestre del 2011. El potencial final rondará los 700 a 750 Mw (megavatios) generados por las turbinas Siemens movilizadas a vapor a partir de fisión nuclear en base a uranio.
Con Atucha I camino a los 40 años de operación, Atucha II en pleno proceso de puesta en funcionamiento y un primer boceto para hacer Atucha III (además de la Central Nuclear de Embalse), Argentina sigue entre las naciones líderes en esta tecnología en la región. No sólo fuimos los pioneros, sino que sólo México y Brasil son los únicos dos países que avanzaron por este camino.
Demostrada su seguridad y limpieza para generar electricidad, las centrales nucleares son una alternativa de alta inversión, pero bajo costo operativo: montar una puede costar U$S 4.000 millones, pero luego sólo se la “alimenta” con 180 kilos de uranio por día contra los 3.000.000 de kilos de fuel oil que demanda cada 24 horas una central térmica como la que Electroingeniría está terminando en Pilar.
(Algunos tips del viaje al interior de Atucha II, en la “lupita” que lleva a ver nota completa).

- En el mundo hay hoy 449 centrales nucleares en funcionamiento y otras 35 en construcción. Aunque la gente recuerda el “accidente” de Chernobil, lo cierto es que quedó demostrado que ese desastre fue el epílogo de sucesivas violaciones a las más elementales normas de seguridad.

- El principio básico de una central nuclear es calentar agua pesada a 312 grados a través de la energía que produce la fisión nuclear -en base a uranio- en un entorno controlado (que evita la reacción en cadena). Ese calor a su vez es transferido a agua desmineralizada que -al evaporarse- moviliza las enormes turbinas. Tener una fuente de agua colindante (Embalse en Córdoba, el Paraná de las Palmas en Lima, donde están las Atucha) es indispensable para enfriar el proceso, aunque sin generar ningún daño al medio ambiente.

- Hoy en el mundo el 16% de la energía es generada por centrales nucleares y todavía un 36% en base a usinas que consumen carbón, un insumo abundante en la naturaleza, pero terriblemente contaminante.

- Cada una de las 250 barras de uranio (común, sin enriquecer) que usan centrales como Atucha I cuestan unos U$S 50.000 y duran unos 6 meses, renovándose casi una por día, con la central en funcionamiento (a diferencia de las centrales de uranio enriquecido que obligan a parar la fisión para recambiar -cada varios meses- las barras de combustible.

- Prácticamente todos los componentes de Atucha II estaban ya en el predio desde mediados de los 90 y allí quedaron -en carpas especiales para su mantenimiento- durante los largos años en que la central estuvo sin avance de obra.

- Esta tecnología nuclear es -en realidad- bastante “simple” y su sala de control remite a los años 70: muchos botones y cables y pocas pantallas informáticas (ver foto).

- Todo el parque energético argentino ronda los 27.000 Mw., una central como Atucha II aportará 700 Mw. y sólo el consumo de los aire acondicionados en verano se lleva unos 3.000 Mw.

- El 90% de las centrales nucleares consumen uranio enriquecido y sólo 10% (Argentina, Canadá, China, India, Rumania y Corea) usan uranio sin enriquecer (o una variante “levemente enriquecida”). Quizás Atucha III sea la primera central nuclear del país con uranio enriquecido, pero eso recién se sabrá en un par de meses, cuando salga la licitación inicial, el primer paso de un proceso que -si todo marcha bien- demorará unos 7 años.

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5 especialistas expondrán sobre cómo invertir y migrar a Estados Unidos en una conferencia gratuita en Buenos Aires

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El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.