Anotá esta predicción: el próximo presidente de Argentina va a ser un economista. Las chances de acertar son grandes: Milei, Kicillof, Lacunza (cómo que qué Lacunza) y -ahora- Carlos Melconian son todos formados en economía, un claro síntoma de por dónde nos aprieta el zapato a los argentinos.
Recién subido a su nueva aventura (y a punto de cumplir 70 años), ayer “Melco” pasó por el Forum Pyme (gran evento del Pacho Umbert, Marco Roffé y equipo) y tuvimos el siguiente diálogo.
- ¿Ya sos candidato a presidente?
- Estoy trabajando para ser candidato a presidente. Quiero liderar el proceso de crecimiento en la Argentina, porque es lo único en lo que creo: el crecimiento para el progreso. Me crié así, peleando para progresar. Vengo de la economía, y un economista que se gradúa sin entender el principio de la escasez hay que reprobarlo. Pero aun entendiendo la escasez, los países crecen. Yo quiero que la economía vuelva a crecer.
- ¿Qué es lo más difícil de lanzarse?
- Ser candidato a presidente es muy caro. Primero tenés que tener una estructura y después mucha plata. Ese es un problema. Pero también tenés el ejemplo de Milei: fue un candidato barato, dicen las malas lenguas, hasta que alguien lo empezó a ayudar con plata. Las dos preguntas clave para un outsider no virgen son: con qué plata y con qué estructura. Hoy me apoyo en la gente. Y si algún día la gente dice “este gil me gusta”, eso aparecerá. No tengo otra cosa.
- ¿Sigue siendo la Fundación Mediterránea tu apoyo técnico?
- Me encantaría. Pero dejé de tener vínculo porque se cumplió una etapa. En 2002, 2003 y 2015 siempre estuvimos con la mano en el barro. El trabajo más profesional y más serio fue el del IERAL y la Mediterránea: armé un conjunto de personas muy profesionales, muy decentes, muy talentosas, todos mejores que yo. A mí me tocaba el rol que me gusta, el del liderazgo y la comunicación. El IERAL y el Banco Nación fueron extraordinarios para mí. Es una etapa que se terminó, pero la puerta siempre está abierta. Porque hay algo que tengo claro: esto no lo arregla una persona.
- ¿Qué lugar le das a Milei?
- En esta transición que vive la Argentina para quebrar con la historia, Milei tiene un lugar. Alguien tenía que venir y patear el hormiguero y quebrar con lo anterior no era fácil. ¿Quién quiebra con lo anterior? Un loco. Entonces tiene un mérito y un lugar en la historia argentina. Ahora, falta la continuidad: saber qué país querés, qué querés de tu país, el progreso.
- Vos decís que pateás para el mismo arco que Milei, pero sonás muy crítico, casi pateando en contra…
-Porque con la secuencia de la instrumentación estuve muy en desacuerdo. Si me preguntás de qué club soy, te digo Racing. ¿Estuve de acuerdo con todos los técnicos? No, yo hubiera puesto otro cuatro, otro dos. ¿Y por eso me hice de Independiente? ¡Ni en pedo! Eso digo yo.
- Hasta has dudado de él como economista…
- Para cancherear y joderlo: no hay economista Milei. La escuela austríaca no existe. Buscame un país donde la escuela austríaca esté en el gobierno. No lo digo para joder, lo digo con picardía, pero lo creo. Yo estudié en la Universidad de Buenos Aires y de ahí construí lo que tengo.
- ¿Y qué idea fuera mueva a Melconian Presidente? Dijiste algo del “progreso” que suena a peronista…
- Lo cuento con orgullo: nací en una calle de tierra. No me hago el Maradona de Fiorito, pero era calle de tierra y calentábamos agua para bañarnos. Cuando llegan el asfalto o el gas, eso no se olvida. Entonces, si voy a un lugar de la Argentina con calle de tierra y sin cloacas, no lo puedo creer. Que a un tipo le duela algo a la mañana y no pueda ir al médico como la gente, no lo puedo creer. Ir a la escuela, tener salud, tener un empleo, abrir la canilla y que salga agua caliente son cosas elementales. Las digo porque las pasé. Y nunca toqué una moneda que no sea mía.
- ¿Qué rescatás de este gobierno?
- Lo que te decía: pateó el hormiguero. Cuando iba a ser ministro y presentaba el tema del equilibrio fiscal, se asustaban todos. Me decían que estaba loco. Que no se podía ir al cero de déficit. Y este animal de Milei no solo fue al cero, fue a uno y pico positivo. Eso hay que aprovecharlo. Para eso, Milei fue extraordinario.
- Entonces, el superávit fiscal no se toca…
- A mí nunca me lo preguntan. Si viniera Kicillof, le preguntarían si va a mantener el superávit. A mí no, porque es intrínseco: yo hablaba de eso cuando no estaba Milei. Pero ¿quién lo hizo? Milei. Entonces yo me monto ahí. Es una especie de política de Estado, como Vaca Muerta: todos se anotan.
- ¿Qué falta arreglar?
- Resolver por qué compramos dólares, la reforma tributaria, previsional y hasta el modelo de país, la escuela que queremos. Fijate que hablo de cosas concretas. Todo eso hay que arreglarlo.
- ¿Qué cambiarías en la forma de gobernar?
- En algún momento tenés que juntarte, no imponer. Mirá lo que les pasó a los Bolsonaro, lo que le puede pasar a Trump. En el Banco Nación venía un intendente a pedir crédito y me pasaban de qué partido era. Dije que no me lo dijeran más, que no me importaba. Yo quería ver qué obra quería hacer. Y comprábamos la máquina, no le dábamos la plata… por ahí voy. Tengo clarísimo que hay temas en los que igual te tenés que poner firme. Pero no tenés que agredir.
- Pero en tu presentación le tiraste un lindo palo a la Bolsa de Comercio de Córdoba…
- No quiero quedar mal con la Bolsa de Córdoba, pero si esto lo escuchan, lo quiero decir. La última vez me fumé íntegro a Milei en la Bolsa. Fue un récord de disparates y de cosas inentendibles, y seguían aplaudiendo ahí adelante. No me gusta ese país. ¿Tengo algo con la Bolsa de acá? Nada, somos todos amigos. Pero no me gusta y lo digo.
- Melco candidato a presidente, ¿te sentís cómodo en este nuevo rol?
- Estoy arrancando. Soy un pescado al lado del resto. Confío en que algún día digan “che, este me gusta” y me gusta que sea otro outsider, pero no virgen (en referencia a su paso por la gestión pública previa y por el sector privado y la zapatería familiar). Porque alguna vez tenés que haber tenido una zapatería: ahí te enterás si hay quilombo afuera, porque entra gente, sale gente, vendés, pagás, tenés que ir a comprar. Esto no es la escuela austríaca. Descreo de la teoría pura; para eso están los talentos, y a mí me encanta administrar talentos, siempre que haya un objetivo de progreso.
| Javier Milei | Axel Kicillof | Hernán Lacunza | Carlos Melconian | |
|---|---|---|---|---|
| Edad | 56 | 55 | 57 | 70 |
| Nacido en | CABA | CABA | CABA | Lanús - PBA |
| Soporte partidario | La Libertad Avanza. Candidatura confirmada | Movimiento Derecho al Futuro, dentro del PJ. Interna abierta con La Cámpora | PRO, con aval de Macri. Un sector del partido prefiere ir con LLA | Ninguno por ahora |
| Recibido en | Lic. en Economía, UB (1993) | Lic. en Economía, UBA (1995) | Lic. en Economía, UBA (1994) | Lic. en Economía, UBA |
| Posgrado en | Posgrados en IDES y Di Tella. Honoris causa de ESEADE | Doctor en Economía, UBA (tesis sobre Keynes) | Maestría, Di Tella | Maestría en Economía, Di Tella |
| Escuela económica | Austríaca / libertaria | Keynesiana heterodoxa, con lectura marxista | Ortodoxia mainstream, perfil técnico-fiscal | Liberal pragmático |
| Cargo actual | Presidente | Gobernador de Buenos Aires (desde 2019) | Director de Bancor, consultora Empiria, docente ITBA | Economista en MacroView |
| Experiencia en gestión económica | Ninguna antes de 2023; 4 años de gestión en 2027 | Ministro de Economía (2013-15); gobernador de la PBA (desde 2019) | Ministro de Hacienda (2019), ministro de Economía PBA (2015-19), gerente general del BCRA | Presidente del Banco Nación (2015-17); iba a ser ministro de Bullrich |
| ¿Ya ganó elecciones? | Sí: diputado 2021, presidente 2023 | Sí: diputado 2015, gobernador 2019 y 2023 | No | No |
| Idea-fuerza económica | Más baja de impuestos, menos inflación | Reactivación pro pymes | RIGI para la construcción y obra pública | Crecimiento, salarios, empleo y crédito |
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