Fernández ya tiene su propio plan primavera

(Por Pablo Esteban Dávila) A tono con su admirado Raúl Alfonsín (una devoción que sus compañeros peronistas no terminan de digerir ni de explicar), Alberto Fernández ya tiene su propio Plan Primavera, a tono con el fallido intento del expresidente para estabilizar la economía en agosto de 1988.

Las motivaciones para este lanzamiento son similares: ganar elecciones luego de una derrota. Alfonsín sabía perfectamente que, si no hacía algo respecto a la desquiciada economía argentina de entonces (no muy distinta a la actual, por cierto) el peronismo triunfaría en las presidenciales del siguiente año luego del revés sufrido por el radicalismo en las legislativas de 1987. Fernández, por su parte, intenta revertir la paliza recibida por el Frente de Todos en las PASO que tuvieron lugar el 12 de septiembre pasado.

La actual estrategia se basa en una maniobra envolvente de dos pinzas. La primera, de índole económica: poner plata en el bolsillo de la gente; la segunda, de estirpe sanitaria: flexibilizar en todo lo posible las restricciones todavía vigentes en el marco de la pandemia. Las puntas de la tenaza deberían reunirse el 14 de noviembre, encerrando en una gran bolsa de alegría y abundancia a los argentinos que decidieron darle la espalda al oficialismo kirchnerista.

La batería económica no es particularmente sutil. Se descuenta un incremento del salario mínimo en torno al 10%, un ajuste en el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias para los asalariados y bonos destinados a beneficiarios de ANSES, esto es, jubilados y AUH. También se habla de una reedición del IFE, no obstante que con un alcance más acotado y, todo un clásico, la extensión de los planes ahora 12 y ahora 18 a prácticamente cualquier bien. Seguramente habrá más anuncios en esta línea a medida que se aproximen las legislativas. Estos parte de la premisa, explícitamente postulada por Cristina Fernández, de que las PASO se perdieron porque el presupuesto nacional se encuentra sub ejecutado y que, debido a ello, la gente se las ve en figurillas para cubrir sus necesidades básicas. Es la nunca abandonada visión sobre que es el Estado -y no el mercado- el creador del bienestar y de la riqueza.

Pero las que se llevan las palmas son las nuevas pautas sanitarias. El barbijo dejará de ser obligatorio a partir del próximo mes, el público regresará a las canchas, los boliches bailables podrán abrir con aforo y la gastronomía será liberada de las actuales restricciones. Los viajes internacionales quedarán, asimismo, habilitados sin cortapisas, al igual que los de egresados y los de jubilados. Vale decir que, en breve, la Argentina recuperará la normalidad perdida el 20 de marzo de 2020. El gobierno apuesta que la cuarentena que con tanto ardor defendió durante meses interminables sea olvidada tan pronto sea posible.

Tanto las iniciativas económicas como las nuevas flexibilizaciones parten de sendas hipótesis. Por un lado, que el gasto público no genera inflación y, por el otro, que la pandemia ha terminado. Ambas son, claramente, ficciones del poder.

¿Hace falta decir que el carnaval de gasto que prepara el presidente con el concurso de Juan Manzur tendrá un impacto directo sobre la inflación? Privado de crédito externo e imposibilitado de incrementar aún más la presión impositiva, a Martín Guzmán no le quedará más remedio que requerir al Banco Central que fabrique los billetes necesarios para financiar el manotazo de ahogado. ¿Por qué esta nueva tanda de emisión no continuaría la saga inflacionaria de las anteriores? Es inevitable que, más temprano que tarde, el nivel de precios pegue un nuevo salto merced a este paquete. Al infinito y más allá.

Las aperturas sanitarias son todavía más voluntaristas. El gobierno (o, con mayor propiedad, Cristina) ha sentenciado la muerte del Covid-19. Juicio y castigo al virus. Los científicos, con cuya evocación el presidente justificó tantas veces el confinamiento, han dejado de ser consultados al respecto. ¿La variante Delta? Bien gracias. Es el milagro clínico que produce un resultado electoral adverso.

Es un hecho de que esta versión del Plan Primavera procura generar un efecto engaño de grandes proporciones. Necesita convencer a los argentinos escépticos que el dinero que recibirán, por los medios que fueren, es algo más que papel pintado condenado a decolorarse tan pronto su beneficiario concurra al kiosco. Y, lo que probablemente sea más riesgoso, persuadirlos de que el coronavirus ya fue y que, en el futuro, no ocupará un lugar relevante en la agenda colectiva. El antecedente de Alfonsín no es, precisamente, halagüeño. Al menos en este punto, Fernández debería elegir con mayor cuidado el espejo que elige para mirarse.

“Tomo vino con Sprite”: Messi habla y las marcas no la dejan pasar (los posteos de Sprite y Toro)

(Por Luciano Aimar) Lionel Messi fue entrevistado por Nico Occhiato y Diego Leuco en Luzu TV y dejó títulos imperdibles. Entre ellos, cuando fue consultado por la bebida que prefería tomar, el 10 no dudó y dijo: "tomo vino con Sprite, para que pegue más". En nota completa, los detalles de cómo las marcas aprovecharon estas palabras, sin mencionar al capitán, para no tener inconvenientes comerciales y legales.

¡Qué pasó! Las casas de zona sur (de Córdoba) ya valen casi el doble que en zona norte en m2 (US$ 921 vs US$ 596, respectivamente)

Si sentís que comprar una casa en Córdoba está cada vez más difícil, no es percepción: los precios siguen subiendo y la brecha entre zonas se agranda. El último relevamiento del mercado inmobiliario en la ciudad (elaborado por la Universidad de San Andrés junto a Mercado Libre) confirma una tendencia clara: la zona sur se consolida como la más caliente del mapa y empieza a despegar fuerte del resto.

Un agente de Laburen.com puede absorber el trabajo de más de 20 empleados humanos (ya opera con más de 3.000 agentes de IA activos)

(Por Jazmín Sanchez) La startup cordobesa Laburen.com, ya opera en toda Latinoamérica con empresas de distintos tamaños y sectores. Con más de 400 empresas utilizando sus agentes y casos de éxito donde la absorción de tareas alcanza niveles equivalentes a equipos completos, la compañía encara 2026 con un plan para quintuplicar su operación y consolidarse en el mercado regional.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.