¿Es mala palabra hablar de “clientes” en educación?

Máximo Boero: “Los conceptos 'captar clientes, posicionarse, etc.', entiendo corren por cuenta de quien redactó la nota y no de las instituciones educativas. No creo que todos los colegios traten a los alumnos como mercadería, como se quiere mostrar, y si alguno lo hiciera, es responsabilidad de los padres evitar esto. Entiendo que uno como padre debe elegir la institución de acuerdo a la propuesta educativa y demás cuestiones que le interesen (cercanía, doble escolaridad, pública, privada, etc.), y si la institución elegida es privada, habrá que pagar lo que corresponda. Obviamente que la escuela privada no garantiza nivel educativo (hoy tampoco la pública), de ahí la importancia en la elección de 'la institución', de acuerdo a la que hayamos considerado tiene la mejor propuesta educativa para nuestros hijos, que es en definitiva lo que se pretende, lo demás (status, nivel, etc.), es puro esnobismo”.

¿Es tan malo el mercado que no nos gusta que hablemos de clientes en educación? Debate aquí.

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.