Sobre el fondo y la forma de los negocios (que no es peculado)

Federico Andrés Hakimian: "Estimados, ¿nos quedamos en el tiempo? La nota en cuestión data de principios del mes de abril pasado. ¿Existe alguna intencionalidad que comentamos parte de la misma?  Los comentarios esgrimidos por el Concejal Juez son correctos. Cuando hablemos de concertación pública-privada lo realicemos en serio.  ¿Qué sucedió con la Crese?  ¿En qué estado se encuentra Tamse? Vayamos a un debate profundo de que Ciudad queremos tener. Saludos cordiales".  (NdelE: Tres puntos, Federico:
1) Sí, tomé la nota cuando salió y esperé que alguien se diera cuenta del tremendo error de hablar de "negocio" como algo ilegítimo o ilegal.  Tampoco pasó un año, sólo un mes.
2) No tocás el tema central: el juecismo le carga a la palabra "negocio" un tinte negativo.  ¿No se anima a hablar de peculado o malversación por qué no tienen indicios o pruebas? 
3) Si no leí mal los resultados, la gente ya eligió qué hacer con Tamse y Crese, porque el intendente electo está haciendo exactamente lo que dijo que iba a hacer, ¿o me equivoco?  Debate abierto).

¿Está mal hacer negocios como dice el juecismo?  Nota y debate aquí

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.