Sobre la guerra de traspasos en telefonía celular: ¿echando agua al colador?

Marcelo Fabian Alvarez: "Es rara la estrategia de las empresas: quieren atraer nuevos clientes y regalan cosas para ello, pero nunca reparan en los clientes actuales, no hacen nada, inclusive les dan servicios pésimos.  Caso puntual de 'Personal': hace 6 meses que no puedo utilizar la 'Recarga SOS' y tengo minutos libres de internet que no puedo usar porque 'el servicio no está disponible'. Hace meses que intento comunicarme con un representante de atención al cliente al *111 y me dicen que 'la demora es mayor a 10 minutos'; intenté en todos los horarios a lo largo del día, inclusive de madrugada. He intentado por internet y no hay opciones, he enviado reclamos vía web y nadie te responde. Eso sí... ellos te pueden llamar a cada rato para intentar cambiarte de plan y cobrarte más por servicios que no tenés, pero si le decís al operador que te contacte un representante de atención al cliente, no lo puede hacer, se enojan cuando le fundamentás el porqué no querés otro plan, te cortan, te dicen que llames al 0800-444-0800 y entrar nuevamente en el ciclo 'la demora es mayor a 10 minutos'... A ver si cambian la estrategia y cuidan a los clientes".

Se abrió el debate: ¿salir a por más clientes o retener los actuales?  Opiniones aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.