Adiós a Rubén Martí, un político que entendió como pocos la comunicación

(Por IB) Supo hacer y supo comunicar lo que hacía.  Por eso la gestión de Rubén Martí al frente de la intendencia de la ciudad de Córdoba permanece en la memoria colectiva de quienes la vivieron como una época dorada de la ciudad. 
Complicado en su salud desde 1999 de un trastorno que afecta la estabilidad de su ánimo, Martí falleció anoche, prematuramente, un destino que comparte con otro gran gestor radical, Ramón Bautista Mestre.
De espíritu bromista, Martí supo rodearse de excelentes colaboradores a quién dirigía como un director de orquesta, sacando lo mejor de cada uno y haciendo de la suma de sus talentos algo superior a la simple adición de las partes.
Si algo distinguió a Martí eso fue entender la importancia de la comunicación en la gestión de gobierno: la tenía clara desde su paso por el Ministerio de Bienestar Social, la plataforma que lo catapultó a la intendencia capitalina.  Desde ese espacio que se ganó con inteligencia y trabajo supo mandar “a la puta que te parió” al mismísimo Eduardo César Angeloz en una convención partidaria.
Lúcido siempre, supo dar un paso al costado de las candidaturas aunque la UCR más de una vez se ilusionó con su regreso.  Sabía que ya no podía con el desgaste de la gestión y acompañó la vida política y social de Córdoba desde otras posiciones de compromiso.
Rubén Martí acaba de ingresar a la historia.

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