Argencon firma convenio con Cacec para tener su "pata cordobesa" (cómo exportar talento)

La Economía del Conocimiento es el tercer rubro en materia de exportaciones del país, luego del cluster oleaginoso y el automotriz. Exportamos US$ 6.500 millones/año en software, productos audiovisuales, creatividad publicitaria, servicios de ingeniería, arquitectura, etc.
Las empresas en este negocio formaron hace un tiempo Argencon, entidad que ayer celebró un convenio con la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba. Detalles, en la nota.

"Hace 15 años nadie pensaba en esto. Había talentos que por cuenta propia ofrecían sus servicios en el exterior, o se iban después de formarse y el país se quedaba sin nada. Muchos profesionales de diferentes niveles. Lo que hacemos en las empresas que conformamos Argencon es impulsar a las empresas para que capturen ese talento y lo exporten y que lo producido quede aquí", explica Galeazzi.

La cámara que une a las empresas que dan servicios que explotan el conocimiento lo que hace esencialmente es darle sistematicidad a esos agentes que estaban dispersos y buscar apoyo gubernamental a este suprasector.

En ese sentido, Galeazzi explicó ayer a InfoNegocios que intentan federalizar Argencon y ampliar la mesa de trabajo en Córdoba - conformada ad hoc con las empresas nacionales que tienen representación local (Telefe, PwC, Globant, etc.) - que se concretó con la firma de un convenio con Cacec.

"Es necesario que el país reconozca la capacidad que tiene y que los jóvenes opten por las carreras que tengan que ver con exportar servicios. Hay un cambio de paradigma mundial que los argentinos no podemos perder. Hoy son más de 120.000 los argentinos que trabajan diariamente exportando servicios del conocimiento", concluyó.

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.