Argencuer y China, una alianza con futuro (se viene un negocio de $ 3 millones al año).

Factura unos U$S 4 millones anuales y exporta el 100% de su producción -principalmente, cuero y pieles de iguana y carpincho- a 12 países. Y sin embargo, la empresa con sede en la localidad de Freyre no se conforma y va por más. ¿La última novedad? Desde hace un par de meses se metió de lleno en la producción de cuero de cabra y ya concretó su primer envío a China. El contenido del contenedor despachado fueron 40.000 kilos de cuero de cabra -unos U$S 30.000- destinados a una fábrica de guantes de cuero en Shanghai. Si todo sale bien, el plan es exportar dos contenedores mensuales, lo que equivale a unos $ 3 millones al año. Otro destino ya confirmado para la nueva producción de cuero de cabra de Argencuer es Italia, también a una guantería a la cual ya le venden cuero de carpincho. ¿Más cosas para 2011? Habrá novedades en marzo una vez que los dueños de Argencuer regresen de una gira por el exterior, donde buscarán sumar nuevos clientes y consolidar los existentes.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.