Hay ciudades que organizan eventos internacionales y hay ciudades que los dominan. Buenos Aires lleva 15 años en la segunda categoría. En el último ranking de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), la capital argentina volvió a quedarse con el primer puesto de América con 91 eventos homologados, dejando atrás a Montreal (83), Lima (72), Ciudad de México (67) y San Pablo (65). A nivel global, se ubicó en el puesto 20.
El dato que mejor ilustra por qué esto importa más allá del orgullo institucional es económico: el visitante que viene a Buenos Aires por un congreso o convención gasta en promedio un 25% más que el turista de ocio. Y el 99% de los encuestados dijo que volvería. Para dimensionar el impacto, una sola feria internacional en La Rural convocó en 2025 a más de 140.000 participantes con un impacto económico superior a los $26.000 millones.
Los 91 eventos de Buenos Aires representaron el 62% de todos los realizados en Argentina —Córdoba fue segunda con 17, seguida por Rosario con 9 y Mendoza con 6. Las temáticas más frecuentes fueron ciencias médicas (22%), tecnología (19%) y ciencia (17%), y las sedes más usadas fueron universidades (30%), centros de conferencias (29%) y hoteles (19%).
La apuesta de cara al futuro está planteada en el Plan de Turismo de Reuniones 2026-2030: sostener el liderazgo continental e ingresar al top 12 del ranking global. Buenos Aires ya tiene el título; ahora va por escalar en el mundo.