Cosquín Rock también fue Ecosquín (el lado ecológico del festival más grande del país)

Por primera vez Cosquín Rock desarrolló un área de sustentabilidad liderada por Andrea Oliveras y Federico Gauna, donde se registraron más de 70 personas trabajando en la separación de residuos reciclables, orgánicos compostables y en el cálculo del impacto que esto generó. 

Si bien los valores finales estarán listos en los próximos días, ya se pueden adelantar algunos datos relevantes: se estima una recuperación de más del 40% de los residuos, cifra récord a nivel de eventos de este estilo.

Por un lado, el material reciclable fue diferenciado en bolsas transparentes en más de los 50 puntos verdes y ecopuntos ubicados en los ingresos y en el predio,  que fueron recolectados luego por la Municipalidad de Santa María de Punilla para reinsertarlos al circuito productivo previo acopio y diferenciación en Luplas. Hasta el momento ya son más de 200m 3 de reciclables recuperados. 

A su vez, el material  orgánico (restos de frutas, verduras y cáscaras de huevos) en un trabajo mancomunado con el sector gastronómico fue compostado durante el festival arrojando un total de más de 900 litros de material orgánico compostados.

Por último, se realizó una prueba piloto con el reciclaje de aceite vegetal usado, logrando recuperar más de 500 litros que serán convertidos en biodiesel por Arquea. 

Todo el trabajo de educación ambiental y juegos interactivos fueron presentados en la carpa Ecosquín, donde más de 2000 personas se acercaron a aprender, conocer e interesarse acerca de los temas de sustentabilidad.

Esta nueva área de sustentabilidad además midió la influencia ambiental en distintas variables como la huella de carbono, disturbios a la fauna, la  vegetación, la contaminación sonora y residuos dispersos. Para eso se relevaron datos dentro del predio, en zonas aledañas  y en puntos alejados antes y durante el evento.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.