Para la empresa, no es solo un contrato más. Es cumplir el sueño de entrar al torneo más importante del país, con camisetas de juego y prendas técnicas especialmente diseñadas para competir al máximo nivel.
“Desde que nacimos en 2015 nunca nos detuvimos. Venimos en un proceso de crecimiento constante y hoy nos consolidamos como una de las marcas deportivas más importantes del interior del país. La frutilla del postre es llegar a lo más alto del fútbol argentino vistiendo a Estudiantes de Río Cuarto”, resume Gastón Cardone, director comercial de IFK Sports.
De Córdoba al país (y ahora a Primera)
El camino no fue corto ni casual. La clave del modelo IFK está en una combinación que hoy marca la diferencia en la industria: tecnología textil, diseño propio y personalización total para cada club, torneo o deportista.
“Tenemos un objetivo claro y lo venimos cumpliendo: vestir con identidad a clubes, torneos y deportistas de todo el país”, explica Cardone. Hoy, la empresa emplea a 75 personas, cuenta con una planta propia de 1.200 m2 y produce más de 15.000 prendas mensuales.
¿Un diferencial clave? Controla todo el proceso, desde el diseño hasta la confección final. Eso le permite garantizar calidad, tiempos ágiles y servicio integral, tanto para clubes profesionales como para equipos regionales y amateurs.
Más que camisetas: un grupo con varias unidades de negocio
IFK no es solo fútbol. La compañía consolidó un esquema con múltiples unidades de negocio, que amplían su alcance y diversifican ingresos:
-
Werk: indumentaria para trabajadores.
-
Kick Sports: segunda marca, más accesible, pensada para equipos y torneos que buscan rapidez y buena calidad sin resignar diseño.
-
Mashipa: enfocada en instituciones educativas, especialmente indumentaria para egresados.
“Somos una empresa con distintas verticales, cada una con identidad propia, pero todas con el mismo estándar de calidad”, destaca el directivo.
El crecimiento también se mide en territorio. IFK Sports viste actualmente a 11 clubes profesionales de distintas categorías del fútbol argentino y, con Estudiantes de Río Cuarto, suma presencia en Primera División.
Además, es sponsor principal de algunos de los torneos amateurs más convocantes del país, como Campa, Golden y Don Pedro, reforzando su posicionamiento como puente entre el deporte profesional y la pasión amateur.
Lo que viene: innovación, expansión y más cancha en 2026
En su décimo aniversario, IFK proyecta un 2026 con foco en innovación, nuevas colecciones y expansión comercial, apostando a seguir mejorando su infraestructura y ampliando el alcance de sus productos en todo el país.
El objetivo es claro: convertirse en una de las marcas deportivas más elegidas por las instituciones argentinas. “En cada camiseta hay historia, esfuerzo y pertenencia. Nuestra misión es que cada equipo sienta orgullo de lo que viste”, concluye Cardone.