Grido sigue de fiesta: un mini freezer por día, para celebrar sus primeros 15 años

¿Sos miembro del Club Grido? Te conviene serlo y correr por la maratón de premios con los que festeja sus 16 años: 7 viajes con destinos a elección por Argentina (por un monto de $ 50.000) y un mini freezer por día durante 49 días (foto), repleto de helado y con diseños exclusivos.

¿Cómo participar? Al finalizar la compra de cualquier producto Grido o Frizzio, inclusive promociones, en cada ticket aparecerá un beneficio: promociones, productos, chances para el sorteo de los viajes o el premio más importante, un mini freezer lleno de helado. Todos los productos son participantes y el cliente debe ser socio de Club Grido y tener completa la carga de sus datos en la web del Club.

“Queremos compartir esta fiesta con nuestros clientes y que sea un festejo abierto a nuestro público, en cada pueblo, ciudad, provincia y país en el que estamos. Por eso pensamos en una super promoción en la que haya muchos premios y muchas oportunidades para ganar”, resume Sebastián Santiago, gerente Comercial de la marca, sobre la campaña que lanzó Grido para seguir celebrando sus 15 años en el mercado.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.