La sexpoerótica que yo vi (por Silvia Aguirre, sexóloga).

Así como Ricardo Fort puede verse como un emergente paradigmático de la era del vacío, la Sexpoerótica me pareció una muestra acabada del resultado en la población, de muchos años de represión en materia sexual y la posterior liberación que conlleva una aproximación a la temática de una manera infantil y burda. Es lógico, así suelen ser los primeros acercamientos a un tema como es el de la sexualidad, tan tabú, tan cargado.
Es evidente que, en el estado de evolución en el que nuestra sociedad se encuentra, el sexo bizarro vende. Había gente por todos lados empujándose para poder avanzar, para poder ver, para poder sacarse una foto con una chica con poca ropa o con un chico de atributos más que evidentes.
La Sexpoerótica es una manifestación clara de que la sexualidad sigue siendo una transgresión, de todos modos es un avance. Esperemos que la evolución siga. Una sexualidad sana, así lo amerita.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.